lunes, 31 de octubre de 2016

10 trucos para acabar con el miedo escénico

Se puede tener miedo a muchas cosas, a la oscuridad, a ciertos animales, a las alturas, a los ruidos fuertes, etc, pero una de las cosas que más hacen temblar a las personas es el miedo escénico, científicamente conocido como glosofobia, que es la parálisis que experimentamos, la angustia, el bloqueo de los pensamientos, la sensación de pérdida de memoria, el sudor frío y otros síntomas de ansiedad que experimentados al realizar alguna actuación cara al público.  

Hace un par de años, en 2014, los medios de comunicación se hicieron eco de una noticia: Pastora Soler se retira debido al “miedo escénico”. La cantante dijo que sentía “impotencia y angustia al exponerse a su público" y tardo algo más de 11 meses en conseguir superarlo y “volver a recuperar la confianza” en sí misma.

El miedo escénico ha paralizado a un gran número de famosos en algún momento de su carrera, por ejemplo: Scarlett Johanson, que se ve incapaz de realizar teatro; Adele, que tuvo que someterse a terapia para actuar en los Oscar; Leo Di Caprio, que se sintió aterrorizado ante la posibilidad de tener que hablar en la gala de los Oscar y un largo etc...



¿Qué es el miedo escénico?

Como hemos comentado brevemente, si presentas miedo al tener que hablar en público, miedo al realizar alguna presentación o exposición en clase o en la universidad, temes participar en algún tipo de espectáculo o exhibición, evitas exponerte ante un grupo de personas, es muy posible que sientas miedo escénico o glosofobia. Lo que te ocurre, es que en estas situaciones, la mente no entrenada psicologicamente, tiende a acogerse a una serie de pensamientos, que si bien pueden o no ser conscientes, siempre anticipan negativamente y generan a nivel emocional: miedo.

El miedo escénico, parece que afecta a un 95% de la población y se define como la respuesta psicofísiológica del organismo, generalmente intensa, que surge como consecuencia de pensamientos anticipatorios catastróficos sobre la situación real o imaginaria de exponerse al público para realizar una representación, un concierto, un recital, una presentación, etc. .

De esta definición podemos extraer una cosa muy clara, tenemos miedo porque visualizamos el fracaso, unas veces porque recordamos hechos anteriores, y otras, simplemente, porque nos imaginamos que en esta ocasión las cosas van a salir mal.

¿Cómo puedes superarlo?

A continuación voy a proponerte algunas ideas que te ayudarán a disminuir tu malestar y a que paulatinamente superes tu miedo escénico:

Relaja tu cuerpo. Para superar el miedo escénico, hay varias formas de relajar tu cuerpo antes de subir al escenario. Relajar la tensión corporal acumulada, te ayudará a estabilizar tu voz y calmar tu mente antes de tu actuación.

Algunos trucos más para relajarte pueden ser: 

Canturrea en voz baja para regular tu voz.
Come un plátano antes de actuar. Esto rebajará esa sensación de vacío o nauseas en tu estómago, a la vez que no te hará sentir muy lleno.
Mastica un chicle. Mascar un chicle un rato, te ayudará a reducir la tensión en tu mandíbula. No mastiques el chicle mucho rato o con el estómago vacío si no quieres sentir malestar en tu sistema digestivo.
Realiza estiramientos. Estirar tus brazos, piernas, espalda y hombros es otra forma de reducir tu tensión corporal.


Medita. La mañana antes a tu actuación, o incluso una hora antes de ella, dedícate entre 15 y 20 minutos a meditar. Busca un lugar tranquilo y silencioso donde puedas sentarte de forma confortable en el suelo. Cierra tus ojos y concéntrate en tu respiración mientras relajas cada parte de tu cuerpo.
Después, reposa tus manos en tu regazo y pliega las piernas. Intenta llegar al punto en el que no pienses en nada más que en tu respiración (sobre todo no pienses en tu actuación).


Divide tu discurso en partes fáciles de diferenciarEsto te ayudará a recordar y a enfrentarte a cada parte de tu discurso de forma independiente, y así, memorizar el discurso y sentir que va evolucionando con éxito. Además, para tu público también será más fácil escucharte y seguirte.

Evita la cafeína. No tomes café o bebidas con cafeína el día de tu actuación. Es posible que pienses que la cafeína te ayudará a actuar con más energía, pero, la realidad, es que te hará sentir más nervioso e inquieto.

Haz algo de ejercicio. El ejercicio libera tensión y aumentará la secreción de endorfinas. Intenta dedicar al menos 30 minutos del día de tu exposición en público a ejercitarte o, al menos, camina durante media hora. Esto dejará listo a tu cuerpo para una actuación impresionante.




Ten siempre en mente el presente, no el futuro ni el pasado. Cuando se acerque el evento, intenta no pensar en lo que pasará o lo que es posible que pase. Intenta hacer algo nuevo, céntrate en lo que realmente necesitas hacer ahora mismo para que las cosas salgan mejor: practica, recopila consejos y llévalos a la práctica para sentirte más seguro y duerme. Así que, permanece en el presente para estar preparado, no asustado.


Olvídate de la crítica y céntrate en el porqué estás encima del escenario, en una entrevista de trabajo o en cualquier otra situación que te esté causando malestar. El público no es un lobo hambriento que nos va a morder, tienes que tener en cuenta que si estás ahí y el resto te está mirando y esperando es por que les interesa lo que tienes para aportarles y que de ese lugar tu eres el que más sabe del tema.  

Llega pronto. Preséntate en el lugar de la actuación antes de que llegue cualquier espectador. Sentirás un mayor control si la sala está vacía cuando llegues que si ya está repleta de gente. Presentarte más pronto también te relajará y te sentirás menos agobiado y en paz.

Si te equivocas, ríete de ti mismo. Si vives algún momento de error en el escenario no tienes que vivirlos como horribles. Tienes que aprender a disfrutar de ellos, ya que, serán los que te lleven a mejorar y a aprender. Esto es lo que te propongo para sobreponerte a cualquier error o tropiezo que cometas. Ríete de tu error y continua, en la mayoría de casos el único que se ha dado cuenta del error eres tu mismo. 

Habla con tu público. A algunos actores/músicos/conferenciantes les gusta sentarse entre el público y empezar a charlar con sus espectadores para sentirse más cómodos. Con esta acción, podrás ver que los espectadores son gente normal como tú, y te ayudará a equilibrar tus expectativas.

¿Qué te parecen estos trucos que te propongo? ¿Crees que pueden servirte?

Hasta la próxima semana!

lunes, 24 de octubre de 2016

¿Qué es el trastorno bipolar?

El trastorno bipolar, es actualmente la antigua enfermedad maníaco-depresiva, es un trastorno psiquiátrico que se caracteriza por oscilaciones muy intensas del estado de ánimo.

Las personas afectadas experimentan los mismos cambios de humor que tiene cualquier persona, como por ejemplo alegría, tristeza o ira, sin embargo, en ocasiones, estos síntomas se acentúan significativamente haciendo que la persona pueda llegar a precisar asistencia psiquiátrica. 

A los períodos en que la persona presenta un estado de ánimo muy elevado o eufórico se los denominan episodios maníacos o hipomaníacos si son de menor intensidad. Los períodos caracterizados por un estado de ánimo muy bajo o con decaimiento son denominados episodios depresivos. En algunos casos se pueden presentar simultáneamente síntomas de manía y depresión, lo que se denomina episodio mixto




Los distintos tipos de episodios pueden sucederse unos a otros o, lo que es más frecuente, alternar con períodos de eutimia. Denominamos eutimia al estado de ánimo normal, y nos referimos con esa palabra a los períodos de remisión de la enfermedad, es decir a los períodos en que los síntomas desaparecen prácticamente por completo aunque esto no indica la cura de la persona, ya que, hablamos de una enfermedad crónica, aunque es posible pasar por periodos muy largos asintomáticos


¿Qué síntomas son característicos?


La fase maníaca puede durar de días a meses y pueden estar presentes los siguientes síntomas:

Distracción fácil
Participación excesiva en las actividades
Poca necesidad de sueño
Deficiente capacidad de discernimiento
Control deficiente del temperamento
Comportamientos imprudentes y falta de autocontrol, como beber, consumir drogas, tener relaciones sexuales con muchas parejas, apostar y hacer gastos exagerados
Estado de ánimo muy irritado, pensamientos apresurados, hablar mucho (verborrea) y tener creencias falsas acerca de sí mismo o de sus capacidades

El episodio depresivo puede incluir los siguientes síntomas:

Tristeza o estado de ánimo deprimido
Problemas para concentrarse, recordar o tomar decisiones
Problemas en la alimentación como inapetencia y pérdida de peso o consumo exagerado de alimentos y aumento de peso
Fatiga o desgano
Sentimientos de minusvalía, desesperanza o culpa
Pérdida del placer de realizar actividades que alguna vez disfrutaba
Pérdida de la autoestima
Pensamientos de muerte o suicidio
Dificultad para conciliar el sueño o dormir demasiado

¿Hay diferentes tipos de trastorno bipolar?

Actualmente se describen 3 tipos de trastorno bipolar en función de los tipos de episodios que alternen a lo largo del tiempo:

 • Tipo I: Este tipo es conocido como la forma clásica y se caracteriza por episodios maníacos intensos que a veces requieren hospitalización o ingreso. Frecuentemente aparecen delirios y alucinaciones y cuando el sujeto se recupera le parece increíble haber llegado a pensar esas cosas. Estas fases pueden ser seguidas inmediatamente o después de un tiempo, por episodios depresivos o mixtos




Tipo II: En esta tipo las fases de euforia no son tan elevadas e intensas, sino que son episodios hipomaníacos que en general no requieren ingreso hospitalario. Estos episodios alternan con episodios depresivos semejantes a los del tipo I. 

Ciclotimia: Esta caracterizada por la sucesión de episodios hipomaníacos y fases depresivas de poca intensidad, lo cual lo diferencia del trastorno bipolar tipo II. En general es percibido por los demás como una persona de “carácter inestable”, que oscila constantemente entre un estado y otro. 


¿Qué puedes hacer para ayudarles?

Si tienes un familiar o amigo que presente trastorno bipolar, puedes ayudarle y conseguir comprenderle empleando estas pautas. 

-- Aprender a detectar síntomas. Como familiar de una persona con trastorno bipolar, es importante que observes cuáles son los síntomas premórbidos o previos de una posible recaída. En este sentido, si detectas alguno de los síntomas citados en el apartado anterior permanece en alerta. 

-- No le hagas sentir culpable de su enfermedad, ya que le ayudas muy poco. Tampoco te sientas tu culpable de su enfermedad o evites tener relación con el afectado.

-- Normaliza lo máximo posible. Intenta tratar a tu familiar/amigo como si no tuviera ningún diagnóstico psiquiátrico, sobre todo cuando esté eutímico. Tampoco es adecuado tratar ningún tema sobre su trastorno bipolar como tabú, esto le llevará a sentirse diferente. 




-- Es una persona completamente normativa. La persona con trastorno bipolar asintomática y correctamente medicada puede asumir las mismas responsabilidades que las demás personas. 

-- Ayúdale a volver a su equilibrio emocional. Cuando tu familiar/amigo se niegue a tomar la medicación debido a que está descompensado, hazle entender que tomarla es la mejor forma de evitar un mal mayor, como por ejemplo un ingreso en el hospital. Cuando esto ocurre responsabilízate durante un tiempo de que se tome la medicación. Sin embargo, si está compensado debe ser él mismo el responsable de tomarse la medicación, hay que fomentar la autonomía siempre que se pueda. 

-- Si está iniciando una fase maníaca, es posible que  aparezcan nuevos intereses, proyectos e ideas, es aconsejable hacerle ver que puede tratarse de un síntoma del trastorno bipolar y que sería mejor que lo hablara con el psiquiatra. Intenta no entrar en la discusión de estos nuevos proyectos.

-- Durante la fase maníaca es importante que le prives del acceso al dinero (principalmente tarjetas de crédito) ya que pueden gastar excesivamente como síntoma de su trastorno bipolar

-- Ante los pensamientos de tipo psicótico, no intentes convencerlo de que no son ciertos,ni le des la razón. La mejor postura es intentar cambiar de tema o no responder a su discurso delirante. 

-- Durante la fase depresiva es importante que animes a tu familiar/amigo a realizar actividades agradables y que le gusten. 

-- En determinados casos, es conveniente ingresarlo/a sobre todo si existe riesgo de suicidio o si presenta un episodio de manía grave. Si el paciente no está de acuerdo y los médicos lo consideran oportuno, se puede ingresar al paciente de forma involuntaria y debe ser autorizado por un juez. La familia puede sentirse culpable por tener que tomar esta decisión, pero piensa que estás actuando contra la enfermedad y, por lo tanto, a favor de él/ella. 

¿Conocías esta enfermedad? ¿Pensabas que los cambios de humor eran más rápidos?

Nos vemos la próxima semana!

lunes, 17 de octubre de 2016

Pon límites en casa con una economía de fichas

Muy a menudo a mi consulta acuden padres desesperados con sus hijos que dicen eso de: “hemos intentado hacer eso que hacía súpernani en la tele de la cartulina con puntos y con este niño ese sistema no sirve”.


Gracias a los programas de la tv que cada vez hacen más hincapié en temas psicológicos, se han hecho muy conocidas en algunas estrategias de modificación de comportamientos en niños. La citada “tabla de puntos” es una herramienta muy conocida en modificación de conducta llamada economía de fichas y que consiste básicamente en dar puntos al niño al realizar ciertas conductas que podrán canjearse por premios.








La economía de fichas, como hemos comentado anteriormente, es una técnica psicológica de modificación de conducta que resulta de gran utilidad para niños/as. Está basada en los principios del condicionamiento operante, la técnica consiste en establecer un sistema en el que el niño/a gane puntos o fichas por comportarse de una determinada forma y posteriormente estas fichas podrán canjearse  por un premio mayor, pactado de antemano. Así, se puede establecer con el niño que si consigue un determinado número de fichas o puntos podrá acceder a un juguete, juego, actividad, etc. que haya elegido previamente.


¿Qué ventajas tiene?

-- Se puede aplicar a un solo niño o en grupo siempre que éste sea homogéneo y los comportamientos objetivo sean las mismos.

-- Permite el establecimiento de comportamientos a medio y a largo plazo hasta que se convierta en rutina. 

-- La administración de puntos supone un refuerzo positivo inmediato a la conducta meta y permite a su vez acceder a un reforzador mayor a largo plazo.

-- Se va a favorecer la motivación del niño/a y su colaboración en el cumplimiento del programa.

-- Se puede llevar a cabo en distintos contextos (familiar, escolar), en función de cuáles sean los objetivos.

-- Mediante su uso recae en el menor la responsabilidad de cumplirlo o no por lo que, disminuyen los conflictos y los enfrentamientos


Aspectos a tener en cuenta 

A la hora de diseñar una economía de fichas, hay que tener en cuenta una serie de medidas:

-- Establecer los objetivos (metas), teniendo en cuenta al niño con el que quieres trabajar, los problemas de comportamiento que presenta y las conductas que desees instaurar o reforzar. 

--Hay que seleccionar pocas conductas y definirlas de forma muy clara.

-- Elegir el tipo de fichas (pegatinas, estrellas, caritas sonrientes, etc.) que se vayan a utilizar.

-- Decidir qué reforzadores  (premios) se van a conceder y por cuántas fichas se van a canjear. Esto puede hacerse con la colaboración del propio niño/a y/ o de sus padres/profesores.  A mi personalmente me gusta poner un premio diario si se realizan todas las tareas diarias de manera satisfactoria y uno de fin de semana más especial si durante toda la semana han cumplido las tareas. 




-- Seleccionar quién va a ser la persona que supervise el funcionamiento de la economía de fichas y que se encargue de administrar los puntos y los premios.

-- Elegir el objetivo que tendrá el programa, atendiendo al contexto en el que éste se vaya a poner en práctica; pautas terapéuticas, tareas de casa y, sobre todo, fomentar la educación del niño.

-- Hay que hacer la economía de Fichas con expectativas y recompensas razonables y alcanzables

-- Tener en cuenta las habilidades del pequeño, si el niño por ejemplo tiene problemas con el lenguaje o aún es pequeño, buscar una forma de que el niño pueda saber a lo que nos referimos, ya sea diciendo sólo “pipi” o “baño”, o alguna imagen y que el niño/a pueda señalar cuando desee ir al baño.

-- Como sabes, las necesidades de los niños/as y sus gustos van cambiando, así que los premios y/o conductas deben ser modificadas si es necesario

-- Si no esta dando resultado, hay que localizar el fallo y hacer cambios.

Confecciona tu economía de fichas


1-. Decidir que comportamientos queremos mejorar y por los cuales el niño/a va a ganar sus "puntos", por ejemplo: lavarse los dientes, recoger sus juguetes, hacer los deberes cuando llega a casa, etc. 

2-. Determinar el tipo de “puntos” que van a usar. Puede ser una simple ficha, una estrella, o una imagen de lo que se va a ganar. Podemos incorporar “puntos extras” como extras por ciertas tareas. 

3-. Concretar el valor de los "puntos”. Determinar con cuantos puntos va a recibir por cada conducta realizada, o cuantos va a perder si se produce un “mal” comportamiento. 

4-. Establecer que tipo de premio o privilegio va a ganar el niño/a por sus conductas y puntos conseguidos. A mi me gusta los premios del día que pueden ser, por ejemplo, su postre favorito, ver los dibujos después de cenar 2o minutos, jugar 20 minutos a la tablet, contar un cuento, un juguete, etc. y los premios de semana que son premios más grandes como ir a cenar el fin de semana, ir a patinar, hacer una excursión en bici, jugar al fútbol con papá, etc. 

Cuando el niño/a consigue un punto, siempre hay que elogiarlo y hacer el comentario de lo bien que lo esta haciendo y el porque se le esta dando, de esta manera el pequeño sabe que conducta tiene que repetir, además los elogios en sí son un premio, los motiva y les aumenta la autoestima.

5-. Aportar premios que les motiven. Hay que tener premios interesantes que motiven a los niños y alcanzables.

6-. Antes de empezar...explicarle al niño/a el juego. Si el niño no entiende el concepto, no estará motivado a mejorar en conducta. Tienes que enfocarlo como algo ventajoso para él/ella. Debe entender que lo que esta ahí en el tablero le dará “puntos” y que va a conseguir un premio o privilegio. Enfócalo como algo divertido. Además refuerza que va a ser muy fácil por qué sabe hacer todo eso con facilidad. 

7-. Fijar una manera en la que el pequeño/a pueda obtener su recompensa. Según mi teoría una vez al final del día para ganar su recompensa diaria y otra a final de la semana para recibir su premio semanal si todos los días ha conseguido cumplir las tareas. 


App Economía de fichas

Os presento una aplicación muy interesante que puede ayudaros en la creación del cuadro de recompensas, BabyEduca es una APP creada para ayudar a los padres a mejorar la educación de sus hijos mediante el uso de un cuadro de incentivos interactivo.


Existe en dos modalidades, la gratuita que tiene las mismas prestaciones y es con publicidad, lo que hace que cada cierto tiempo te salga un anuncio o la de pago que por 0,99 € la tienes completamente libre de publicidad. La primera es un poco más tediosa puesto que cada dos por tres os sale el anuncio y es incómodo. 

Sólo tenéis que buscar la aplicación en el app store y descargarla, así de fácil!

Espero que os sirva toda esta información y consigáis mejorar las conductas de los más pequeños!!. 



¿Qué os parecen todos estos consejos? ¿Creéis que os puede ser útil esta herramienta en casa? Espero vuestros comentarios...

Hasta la próxima semana!!

lunes, 10 de octubre de 2016

10 Pautas para corregir niños desobedientes

"No hace caso a nada de lo que le digo" A todo responde NO" " Siempre quiere tener la última palabra" o "es un desobediente" son algunas de las principales quejas que los padres manifiestan ante el comportamiento de sus hijos. Pero ¿Por qué algunos niños son tan desobedientes?, ¿cómo es posible que niños criados en una misma familia con las mismas pautas generen hermanos tan distintos, si el ambiente es el mismo?, ¿nacen así o se hacen? Estas son algunas de las preguntas que puedes hacerte y que en este artículo vamos a intentar resolver

La verdad es que cada pequeño es único e irrepetible y nace con una personalidad exclusiva, la suya. Desde muy pequeños, podemos distinguir distintas características de su personalidad ya marcadas algunos son más simpáticos y sonríen con facilidad, son tranquilos, relajados, simpáticos, afectivos... y otros llorones, quejicas, inquietos, retadores, y continuamente intentan poner a prueba a los padres.





Muchas personas desconocen que esta actitud, si es persistente y significativa, tiene nombre y apellido. Se denomina Trastorno negativista desafiante y, según la Sociedad Española de Pediatría y Atención Primaria afecta al 15% de los niños españoles antes de los 16 años.

Parece que, este 15% de niños que presenta problemas de desobediencia graves, según la Asociación Española de Pediatría y Atención Primaria, se encuentran en situación de riesgo, ya que, su conducta perjudica gravemente a su desarrollo y provoca complicaciones en la convivencia en el entorno familiar, escolar y social


Sin que los niños presenten el Trastorno negativista desafiante, todos pasan por unas etapas evolutivas en las que es normal que experimenten y pongan a prueba la autoridad de sus padres, es algo natural, ya que, están formando su identidad y personalidad. Están intentando probar hasta donde pueden llegar y cuál será la consecuencia de sus conductas. Por tanto, la desobediencia es común e incluso necesaria en las distintas etapas del desarrollo de los niños. 

Las pautas más eficaces para corregir a un niño desobediente son las que estimulan su motivación personal haciendo hincapié en el refuerzo de sus aspectos positivos.



¿Qué tipo de conductas entendemos por desobedientes?

Aquí tenemos algunos ejemplos de conductas "desobedientes" que queremos modificar y mejorar:

Pablo, 3 años. Cuando no le das lo que quiere se pone a llorar y a gritar, si no lo consigue se enfada, tira cosas y se tira al suelo.


Paula, 4 años. Cuando está en casa de alguna amiga o en casa de sus primas, cuando se le dice que se tienen que ir, dice que NO, grita y se pone a llorar.


Jorge, 5 años. Cuando viene alguna persona a casa, le gusta llamar la atención y no cumplir las normas de casa y muestra conductas inapropiadas. 


Sara, 6 años. Cuando no le gusta la comida que hay ese día, se niega a comer, tira los cubiertos al suelo, grita y se cruza de brazos hasta que consigue que le hagan la comida que ella quiere. 



10 Pautas para corregir a niños desobedientes

1.- Háblale tranquilamente y con firmeza pero,  SIN GRITAR. Mírale a los ojos cuando le hablas, ponte a su altura e intenta mantener un ligero contacto físico para captar su atención, por ejemplo tocarle el hombro, el brazo, etc.

2.- Usa peticiones cortas, concretas y sencillas de entender. No le diga lo que quieres que haga en forma de pregunta o sugerencia, ya que, percibirán poca seguridad y les puedes dar pie a incumplirlas. Tampoco les des muchas instrucciones a la vez, después de una y cumplirla otra.

3.- Fija normas claras y concretas. Tienen que estar adaptadas a la edad y desarrollo del niño/a y deben ser concretas en tiempo y espacio. Por ejemplo, cuando llegues a casa el abrigo se deja en la percha o cuando termines de jugar los juguetes se recogen .




4.- Una vez dada la orden, déjales un tiempo para que la cumplan. Si no obedece se lo diremos y, le recordamos la orden con contundencia y si no la cumple le recordamos las consecuencias.

5.- Si no hace caso después de llamarle la atención. Es fundamental acompañar al niño/a y hacerle cumplir la petición y que no aprenda a salirse con la suya. Como no ha obedecido, se le dirá y se aplicara la consecuencia negativa, no me refiero a un castigo, si no la pérdida de algo que le gusta para que comprenda que los actos tienen consecuencias positivas y negativas. La próxima semana aprenderemos a elaborar una economía de fichas y os mostraré a lo que me refiero ;).

6.- Las normas deben ser coherentes, persistentes y compartidas. Una petición no puede entrar en contradicción con otra anterior o con la de otra persona que lo eduque. Y tiene que ser siempre cumplida si no caerá en la inconsistencia y perderá el respeto.

7.- No premies la desobediencia. Cuando el pequeño desobedece y se sale con la suya, estamos premiando su comportamiento. En su lugar debemos prestar más atención cuando se porta bien y reforzarlo

8.- Elogia al niño/a cuando cumple las normas. Intenta cambiar tu foco de atención y, en vez, de estar tan pendiente de lo que no cumple presta atención a lo que sí y muestrale tu satisfacción

9.- Utiliza alternativas al no. Si siempre le decimos lo que no puede hacer, acabará ignorando ese no y retará hasta conseguirlo, ya que, aún no sabe encontrar sus propias opciones. Intenta aportarle nuevas conductas, como “no puedes jugar con la pelota en casa, pero puedes jugar en la terraza”

10.- En resumen, mantente firme, pero escucha al pequeño y, se paciente y comprensivo.

¿Qué te ha parecido esta entrada? ¿Te es últil para complementar la educación de tu hijo/a? Si la respuesta es SÍ compártela para que llegue a todos los padres posibles!

Un abrazo y hasta la próxima semana

lunes, 3 de octubre de 2016

5 consejos para mejorar el sexo en pareja

¿Necesitas estimular tu actividad sexual y conseguir que ésta sea más satisfactoria y placentera? En el artículo de hoy te propongo algunos consejos que te ayudarán a conseguirlo. 

El estilo de vida que llevamos que nos lleva al cansancio, estrés, la falta de comunicación, el aburrimiento y otros factores semejantes que hacen que la vida sexual en la pareja se resienta y se convierta en un acto rutinario y monótono consiguiendo que el sexo se practique cada vez con menos asiduidad y sea menos satisfactorio. Debido a que tener una vida sexual sana y plena es una parte fundamental en la estabilidad de la relación de pareja he decidido realizar esta entrada.

Como sabes, en las relaciones de pareja, la parcela emocional es tan importante como la física para que la pasión siga activa. En muchas ocasiones, es imprescindible mejorar la comunicación fuera de la cama para que las cosas vayan mejor en ella. 




Es un hecho, más que contrastado, que el cerebro es una parte fundamental en el sexo. Lo que piensas e imaginas en tu mente tiene mucho que ver con lo que deseas hacer en la cama.

Para avivar la pasión y el deseo en la relación, los dos miembros de la pareja deben poner de su parte, ser creativos y planear cosas diferentes y divertidas; sobre todo, deben garantizar que sean compatibles para que el placer sea mutuo.


5 consejos que mejoraran vuestra vida sexual


1.- Crea el ambiente óptimo y asegúrate de tener en ese momento y poder invertir el tiempo necesario. No olvides que las mujeres, normalmente, precisan más tiempo que los hombres para estar preparadas para la penetración. Es preferible, esperar a tener sexo en otro momento, sobre todo si uno de los dos está demasiado cansado o estresado para no convertir el acto sexual en algo obligatorio y no apetecible.


2.- Alimenta una actitud activa. Muchas personas a la hora de tener sexo, mantienen una actitud pasiva y esperan que sea el otro miembro de la pareja quien tome la iniciativa. Los dos tenéis que mostraros activos, incluso con una actitud competitiva para ver quien sorprende a quien. Eso sí, respetando el hecho de que, en alguna ocasión, el otro no se sienta animado para seguir el juego, sin que ello dé paso a la frustración. En estas ocasiones la comunicación es fundamental.


3.- Muéstrate espontáneo. Limitar tus encuentros sexuales a por la noche en la cama al acostaros, no es lo mejor para mantener una buena vida sexual, pues no sólo por qué disminuye espontaneidad, sino por que se ve afectada por el cansancio que sentiréis tras acabar el día. Practicar sexo con poco empeño, sin ganas y con el deseo de acabar pronto para poder descansar hace que se pierda el refuerzo que el sexo debe de ser en pareja. 

La provocación forma parte de la espontaneidad, así como, buscar múltiples momentos y alternativas para tener sexo, revivir las primeras citas o cualquier otra iniciativa que genere tensión sexual.




4.- Aumenta los encuentros sexualesAunque, así de primeras, no te apetezca pon algo de tu parte e inténtalo. Practicar sexo genera más sexo. Así que, si tu pareja está traviesa, dale una oportunidad. Muy probablemente, al final, acabará mereciendo la pena. Si estás algo reacio/a, probablemente, tu pareja se esforzará más en excitarte con los preliminares y puede que descubráis nuevas sensaciones.


5.- Manten momentos de tranquilidad y practicar ejercicio físico. Estar cansado y el estrés son causas frecuentes de la pérdida de deseo sexual, por lo que dormir bien y descansar adecuadamente es importante para disfrutar de una buena vida sexual. Por otro lado, practicar ejercicio físico con asiduidad, facilita estar menos tensos y favorece el deseo sexual. Hacerlo juntos puede es aun mejor.

¿Pueden ayudarte estos consejos? ¿Cuáles crees que puedes poner en práctica?

Nos vemos la próxima semana!