lunes, 25 de julio de 2016

5 Claves para afrontar una discusión familiar

El verano trae consigo, en algunas familias, compartir el apartamento, el chalet, etc y esto lleva a la convivencia con los abuelos o hermanos y sus familias. En estos entornos, los enfados dentro de la familia son normales, ya que, es algo que pasa en las mejores familias. Pero los problemas graves, que permanecen durante años no tienen espacio en hogares en los que sus miembros se aprecian y se ayudan entre sí.

Es probable que te hayas visto metido/a en una temporada dónde las "broncas" familiares estén a la orden del día. Este tipo de problemas dentro de tu familia son normales en algunas etapas de la vida, por eso, tienes que aprender a sobrellevar estos conflictos de la manera más saludable posible.





Tipos de discusiones familiares

Puedes verte envuelta en muchos tipos de discusiones familiares. Por un lado, puedes encontrar las  que se producen cuando los miembros de tu familia ya son adultos, como es el caso de una herencia, problemas de comunicación entre hermanos u otro tipo de problemas donde los distanciamientos entre los distintos familiares y las distintas formas de ver las cosas en la vida se hacen más patentes.

También puedes encontrar discusiones en el propio núcleo de tu familia por un problema con tu pareja o por discusiones de tus padres. Estos problemas son muy delicados y debes buscar una solución lo antes posible para que no acaben destruyendo la relación. Estos conflictos pueden tener muchas consecuencias negativas y desgraciadamente son muy habituales.

Por otro lado, pueden producirse a tu alrededor problemas con tus hermanos o hijos, sobre todo, en determinadas edades como es la etapa crítica de la adolescencia. En la adolescencia tus hermanos u hijos cambian por completo su carácter, necesidades, forma de comunicarse, etc, y todo esto puede alterar significativamente el orden normal de tu casa.

5 Cosas que tienes que tener claras ante las discusiones

- Los desencuentros en la familia son completamente normales y habituales, ten claro que tu familia no es peor por tenerlas.

- Tienes que entender y utilizar los resultados de la discusión de manera beneficiosa para tu crecimiento personal y la mejora de tu familia.




- Ten cuidado con las discusiones “injustas”  y sus consecuencias, ya que pueden afectar en muchos aspectos a la dinámica de tu familia y ser perjudicial.

- Si estas enfadada/o, intenta mantener la calma. Si te encuentras a punto de perder los papeles, vete a tu cuarto, sal a dar un paseo, o date una ducha. Cuando te encuentres más relajada/o, habla con tu familiar y dile lo que te ha molestado.

- No te muestres agresiva/o. Aunque estés muy enfadada/o nunca debes empujar, pegar o herir a nadie y menos a alguien de tu propia sangre. Puedes hacerle mucho daño y harás que tu discusión empeore.

¿Has tenido en alguna ocasión alguna discusión con tu familia? ¿Has conseguido que finalmente las cosas lleguen a buen puerto?

Cuéntanos tu testimonio, puedes ayudar a otras personas que están pasando por una situación parecida. 

Hasta la próxima semana!

lunes, 18 de julio de 2016

Entomofobia o Fobia a los insectos

La entomofobia o fobia a los insectos, también conocida como insectofobia, es el miedo persistente, irracional y exagerado a los insectos. Esta fobia es la fobia a animales más común y una de las fobias más frecuentes. Las reacciones de las personas que padecen entomofobia parecerán exageradas para las demás personas que los observen, incluso los que lo padecen saben que su respuesta es exagerada pero no pueden evitarlo.

El entomofóbico sabe que presenta un miedo desproporcionado y que el insecto que les provoca la fobia no constituye un peligro real pero no se consideran capaces de superar sus reacciones de aversión y terror





Entre los miedos más frecuentes que presentan las personas que padecen insectofobia podemos encontrar desde que el insecto les pique, que se les acerque, que se les ponga encima… a pesar de que el insecto sea inofensivo desde un punto de vista realista, la persona reaccionará como si su vida estuviera en peligro. Estas reacciones pueden desencadenarse incluso por la visión de un insecto a cierta distancia y, en los casos más extremos, las sensaciones de miedo y repulsión pueden desatarse incluso aunque el insecto se encuentre al otro lado de un cristal, con lo que sería imposible que entrasen en contacto, o con la simple visión de este animal en una fotografía o de juguete.

¿Por qué se produce?


La explicación clásica de la adquisición de una fobia se basa en que la persona ha experimentado un suceso traumático que le produjo mucha ansiedad, y esta situación, desencadena el comienzo de la fobia, que luego va aumentando en gravedad y generalizándose a más situaciones, a medida que la persona empieza a utilizar conductas de seguridad como la evitación de situaciones que desencadenen la posibilidad de encontrar al animal temido o bien al percatarse del estímulo escapan de la situación sin ver que sus creencias no se cumplen. 


Síntomas


Los síntomas asociados con la entomofobia son similares a los síntomas experimentados en otras fobias. Un entomofóbico es probable que experimente excesiva ansiedad ante la visión o el contacto con el insecto temido. 



En casos extremos, ante la situación temida, la persona puede reaccionar con llanto incontrolable o un fuerte deseo de huir de la zona, e incluso evitar salir a la calle o a lugares en los que existe la posibilidad de encontrar al insecto temido,  son síntomas comunes que indican que un individuo está sufriendo de manera muy significativa y esto interfiere considerablemente a su calidad de vida.

La entomofobia, al igual que la mayoría de las fobias, puede tratarse mediante tratamiento psicológico. La entomofobia es una respuesta incorrecta de ansiedad que se ha aprendido, por lo que solamente habrá que aprender una respuesta más adaptativa para lograr superarla.







Tratamiento


El tratamiento de elección para las fobias y en concreto para la fobia a los insectos es la exposición gradual con prevención de respuesta.  Se trata, en un primer momento, de enseñar a la persona a sustituir su respuesta de ansiedad por una respuesta de relajación. Por lo que entrenaremos primero en respiración y otras técnicas de relajación y visualización. 

Una vez controladas estas técnicas, debe realizaremos un ranking de las situaciones relacionadas con insectos temidas, ordenándolas desde la que menos ansiedad le produce hasta la que provoca mayor carga de ansiedad

Después, tendremos que ir exponiéndonos progresivamente a cada una de las situaciones enumeradas, de menos a más, y no pasaremos de ítem hasta que en el anterior no tengamos ansiedad 0. Estas exposiciones deberán realizarse sin poder utilizar ninguna conducta de seguridad para paliar la ansiedad. 

Puede parecerte difícil pero no lo es, poco a poco irás desprendiéndote de el miedo que te ata y será muy motivador para ti

¿Te ha ayudado este artículo? Házmelo saber dejando tu comentario y únete a nuestra comunidad de facebook, ya somos más de 3500, pincha aquí

Hasta el próximo día!.

lunes, 11 de julio de 2016

Cometer errores es aprender

Es imposible que a lo largo de nuestra vida, todo salga según lo que tenemos planeado y siempre bajo control, sin encontrarnos en nuestro camino ninguna dificultad ni cometer ningún fallo.

El dicho “De los errores se aprende” es una gran verdad. Pero como muchas verdades de esta vida, por simples que parecen, cuesta interiorizarlas dentro de nosotros.

La realidad es que aprendemos a observar por donde pisamos tras haber pisado algo que no debíamos. Aprendemos a asegurarnos de que lo llevamos todo en la maleta tras habernos olvidado alguna vez de algo importante que deberíamos haber llevado. Aprendemos a guardar un ticket o una factura cuando la necesitábamos para devolver algo importante o recuperar nuestro dinero y la habíamos tirado. Aprendemos a andar tras caernos en numerosas ocasiones. Aprendemos a escribir sin faltas de ortografía después de equivocarnos muchas veces...¿Estás de acuerdo?










¿Cómo puede ayudarme cometer errores?

Los errores son parte de nuestro proceso de aprendizaje. Cada vez que cometemos un  error, nos acercamos más a la actuación adecuada conforme vamos aprendiendo de nuestras faltas, ya que estas, nos van aportando la información que necesitamos para seguir en la dirección correcta. Cada error te dice lo que aún precisas corregir.

Las personas que tenemos miedo y evitamos cometer errores tenemos problemas para aprender cosas nuevas o para cambiar, por ejemplo, no cambiarás un trabajo que no te haga feliz por otro mejor porque implica retos nuevos y habilidades nuevas que deberás aprender y esto te generará miedo y te conformarás con lo que tienes. Ni aprenderás ese deporte que tanto te gustaría porque sabes que deberás ser un "novato torpe" antes de tenerlo bajo control.

Pero nada más lejos de la realidad, no tenemos que tener miedo a equivocarnos. Lo verdaderamente importante es aprender de esos errores, para así no volver a cometerlos en el futuro. A través de estos fallos, ganarás experiencia, siempre que sepamos aprovechar la situación y aprender. Esto no quiere decir que cometamos errores voluntariamente, si tenemos la suerte de no cometer ninguno en tu vida...perfecto, pero ya que la lógica dice que lo haremos, por lo menos saquemos  beneficio de todos y cada uno de ellos.

Una vez me dijeron que si siempre acertamos y sólo recibimos halagos, nunca buscaremos mejorar y llegar a la excelencia, el halago no te lleva a una mejora, te lleva a quedarte como estás, en cambio, el error te lleva a querer ser mejor.

4 Pautas que te ayudarán a aprender de tus errores


Equivocarnos es lo mejor que nos puede ocurrir. Tengamos en cuenta que las personas que han tenido éxito en esta vida, siempre andan buscando la perfección, pero se permiten cometer errores e intentar una y otra vez las cosas antes de alcanzar el éxito. Hay miles de ejemplos de fallos que han llevado a grandes descubrimientos, por ejemplo, Alexander Fleming, quien descubrió la penicilina cuando accidentalmente dejó abierto uno de sus frascos de laboratorio.

Los errores nos ocurren en nuestro peor momento. Una de las leyes de Murphy dice que las cosas salen mal en el peor momento. Esta frase celebre es muy cierta, pero no es casualidad. La presión, el cansancio o el estrés nos hacen más vulnerables a cometer errores y nos reducen el tiempo para reconocerlo y arreglarlo. Por lo tanto, tenlo en cuenta y busca emprender una acción cuando estés bien y con mejores capacidades para pensar y valorar lo que vas a emprender. 





Los errores llaman errores. En numerosas ocasiones, cuando cometemos un error significativo, tratamos de corregirlo tan rápido que no pensamos en las consecuencias que esto pueda tener y esto nos lleva a fallos mucho más importantes. Si estás en una situación delicada y cometes un error, mantén la calma, reflexiona y tómate el tiempo necesario para encontrar la mejor solución al problema. 

En cada una de las decisiones que tomamos en nuestra vida diaria, desde la más simple a la más importante, corremos el riesgo de equivocarnos, pero no aceptar estos errores, achacárselos a los demás, empeñarse en alcanzar la perfección, o ignorarlos, son actitudes que pueden convertirse en verdaderos obstáculos para nuestro crecimiento personal y profesional.

¿Te gusta arriesgas aunque esto implique cometer errores? ¿Eres de los que aprenden de sus errores y no vuelve a cometerlos?...Me encantaría conocer vuestras opiniones, anímate a opinar!

Nos vemos el próximo día!

lunes, 4 de julio de 2016

5 Cosas qué hacer este verano con tus hijos/as

Los extensos horarios de trabajo, las interminables responsabilidades y la rutina impiden compartir los momentos que te gustaría con tu familia. Pasar las vacaciones en familia y compartir planes se convierte en la ocasión ideal para estrechar lazos y disfrutar de tus hijos y acumular vivencias y aventuras inolvidables. Pasar el verano en familia es una excelente ocasión para explorar el apasionante mundo que nos rodea, disfrutar de un tiempo de calidad y vivir experiencias de aprendizaje todos juntos.




Planes para hacer con tus hijos este verano 


En el post de hoy, te ofrezco 5 planes que van a ayudar a pasar un verano inolvidable con los tuyos y seguir fomentando el aprendizaje y el tiempo de calidad:

1.- Cocina con tus hijos este verano. Uno de los planes más de moda es aprender a cocinar con tus hijos en familia. Los más pequeños quieren hacer más que collares de macarrones y cada vez empiezan antes a hacerse con la cocina. Postres, platos elaborados o recetas divertidas son solo algunas de las cosas que puedes hacer con ellos. Si les encanta trastear en la cocina, se atreven a probar todo tipo de sabores y no tiene miedo ni al brócoli, este es un gran plan. Buscar una receta nueva en esos libros de cocina que tienes olvidados o en Internet y...A cocinar!


2.- Disfruta del cine al aire libre con los mejores estrenos del año, un plan en familia al aire libre que no dejará a ninguno indiferente. 


3.- Busca alguna exposición interesante para ir con ellos. ¿Quién ha dicho que a los niños no les gusta aprender cosas nuevas? Si los llevas a exposiciones "molonas" seguro que pasáis un buen día en familia compartiendo aprendizajes nuevos. Por ejemplo en Valencia este verano, no te pierdas: El museo de ciencias naturales, el museo de la prehistoria, o la exposición "Nuestros dinosaurios" en la ciudad de las ciencias. 





4.- Para refrescarte, las piscinas naturales son una buena opción. Si te gusta la naturaleza y buscas una actividad de día para ir con los peques este es tu plan, las piscinas naturales son la actividad perfecta para disfrutar de un fin de semana con niños. 

Aquí te propongo algunas piscinas naturales que se encuentran en la Comunidad Valenciana. Por ejemplo en Alicante, puedes encontrar la Fuente de Algar, en Castellón, El Salto de la Novia, o las múltiples piscinas de Valencia en los cauces de los ríos que nos dejan lugares casi paradisíacos para disfrutar en plena montaña.

5.- Hacer deporte en familia. Una buena idea para este verano es salir a inculcar a tus hijos el hábito del deporte. Jugar al fútbol, a las palas en la arena, salir a hacer alguna excursión con la bici, todo vale para que tus hijos vean lo importante y sano que es realizar un deporte y más si es en familia.

¿Qué te parecen estas ideas? ¿Qué más proponer para hacer con tus hijos este verano?
Nos vemos la próxima semana!!