lunes, 28 de septiembre de 2015

Falta de apetito sexual

Con el paso de los años la monotonía puede ir acabando con nuestro deseo sexual. Esta falta de interés puede deberse a distintos factores emocionales y psicológicos que pueden dañarte no sólo a ti sino también a tu compañero.

Hoy en día tenemos muy poco tiempo para dedicar al sexo, ya que nuestra mente se encuentra inundada de muchos otros temas y estamos preocupados por el trabajo, los hijos, el dinero, las facturas, la casa, y tantas otras cosas. Otros factores psicológicos, culturales, religiosos también pueden estar afectándonos en nuestra apetencia sexual.

Son muchas las parejas que podemos recurrir a buscar ayuda psicológica profesional por esta falta de deseo, ya que muchas veces una técnica de control de pensamientos o la disminución de creencias irracionales ayuda significativamente. 

Los motivos más frecuentes que manifiestan las parejas es la falta de motivación y excitación respecto al deseo por el compañero que les lleva a evitar situaciones sexuales. Estas conductas de evitación llevan a provocar actuaciones que retrasan los encuentros sexuales.

Esta falta de apetencia sexual puede ocurrirte a ti o a tu pareja, y las causas pueden ser muy variadas. En la mayoría de ocasiones, la falta de deseo no es nula, es posible que sientas que simplemente ha disminuido el deseo en tu compañero, pero mantienes fantasías o atracción hacía otras personas ya sean conocidas o desconocidas. Ante esto es interesante buscar ayuda para reconducir la situacióon antes de que se acabe con la relación de pareja. 

Causas de la falta de apetito sexual

Estas causas pueden ser de dos tipos: médico- orgánicas o psico-sociales. Entre las primeras podemos encontrar bajos niveles de testosterona, el hipotiroidismo, el aumento de la prolactina, algunos medicamentos como los antidepresivos, diuréticos, reguladores del colesterol, entre otros.

La inmensa mayoría de causantes de la falta de deseo son psico-sociales como los problemas de excitación, el dolor durante las relaciones sexuales, el estrés, el exceso de preocupaciones, el cansancio físico y mental, una mala relación de pareja, excesivas discusiones, la monotonía y la baja autoestima, entre otros.


¿Cómo puedes recuperarlo?

- Encuentra tus fantasías eróticas. Visualiza una situación que te excite y llévala a cabo.

- Realiza con tu compañero actividades que impliquen contacto con tu propio cuerpo como bailar, salir a correr, tomar el sol, etc.

- Aumenta el afecto hacía tu pareja. Incrementa tu placer sensual con besos, abrazos, cógele la mano por la calle, etc. Poco a poco recuperarás el tono sexual.

- Planea una cita diferente. Recupera momentos perdidos, aquellos que provocaron erotismo alguna vez, es una manera perfecta de que vuelvas a querer disfrutar del sexo.

- Haz deporte. Te ayudará a sentirte más a gusto con tu cuerpo, aumentará tu autoestima y liberarás tensiones y activará tu circulación.

Y tu...¿Vas a intentar recuperar tu deseo sexual?

Muchas gracias por leerme y si te ha parecido interesante no olvides compartir!

lunes, 7 de septiembre de 2015

Pautas para la vuelta al cole

Septiembre supone el fin de las vacaciones, y esto no sólo implica que ya han pasado unos meses sin ir al cole sino, además, acaba un periodo muy intenso con muchos momentos agradables y de desconexión. Siendo esto así, no es extraño que para muchos niños la idea de que acaben estos días de vacaciones y volver a clase no tenga alicientes. A todo esto, tenemos que añadirle el reinicio de las rutinas escolares y que muchos se enfrentarán con nuevos compañeros, nuevos profesores y nuevos retos ante los que deben prepararse con antelación. 

Al igual que nos pasa a los adultos, los niños pueden sufrir un bajón en su estado de ánimo tras las vacaciones. Por eso es necesario motivarlos para la vuelta al cole. Muchos niños lo pasan mal, tienen días de ansiedad, se descolocan, están más irascibles, nerviosos, tristes...Son procesos naturales de adaptación ante situaciones que no acaban de dominar y son novedosas. Son niños, no adultos, por lo tanto sus defensas emocionales son distintas. Es por ello que los padres, que somos el principal sustento emocional, debemos estar alerta y atentos para poder ayudarlos y comprenderlos de la mejor manera posible para que la vuelta al cole sea lo menos traumática posible.

La actitud que nosotros mostremos más algunas pautas para animar a los pequeños y reorganizar sus rutinas serán de mucha ayuda. 

¿Qué puedo hacer?

-- Regula los horarios. Algunos días antes de empezar el cole es deseable graduar progresivamente los hábitos (hora de acostarse y levantarse, comidas, aseo, tareas escolares pendientes) de manera que se retome poco a poco la rutina habitual y el cambio no sea tan radical. Además, no debemos eliminar todas las actividades de ocio cuando empiecen el cole, el buen tiempo aún permite hacer muchas cosas al aire libre y las tardes aún no las tienen ocupadas con actividades.

-- Haz que se ilusione. Tenemos que hablarles mucho de sus amigos y de lo bien que se lo pasa en el cole con ellos. Hacerles hincapié en las actividades que más les gustan y que no pueden realizar en casa, como jugar a fútbol con sus amigos en el patio o compartir momentos divertidos con sus amigas cuando salen al recreo 

--  Prepara el material. Implicar a nuestro hijo en la compra del material escolar, puede ser un buen momento para ir hablando de la vuelta al cole y lo que espera encontrar. Echar un vistazo a los libros, forrarlos, ponerles el nombre, preparar la mochila o el estuche, son pequeñas tareas que van preparando el terreno.

-- Algo nuevo. Conviene que el pequeño pueda estrenar algo de material en cada curso: una mochila, un estuche, un juego de lápices o, incluso, unas zapatillas nuevas. Es un pequeño detalle que, sin embargo, le puede ayudar a enfrentarse al curso con más ilusión.

-- Dale importancia al primer día. Nuestros hijos se sentirán mucho más seguros si van acompañados de nosotros el primer día de clase. En la medida en que esto sea posible, él debe tener la tranquilidad de que ese día no va a ir solo al colegio y que sus padres estaremos ahí para ayudarle con sus inquietudes, dudas y miedos. En esa primera jornada es fundamental que todo se haga con calma y sin prisas para no añadir más estrés al reencuentro escolar.

Y vosotros... ¿Cómo afrontáis la vuelta al cole?

Nos vemos la próxima semana!