jueves, 29 de enero de 2015

Adicción = Enfermedad

¿Qué es la adicción?

La adicción es una enfermedad crónica del cerebro que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de sustancias, a pesar de las consecuencias negativas que conlleva para la persona. Se considera una enfermedad del cerebro porque las drogas lo modifican: su estructura y su funcionamiento se ven afectados. Estos cambios en el cerebro son de larga duración, y pueden conducir a comportamientos peligrosos que se observan en las personas que presentan esta enfermedad.

La persona adicta  desarrolla una dependencia físico-psico-social sobre cualquier sustancia o sustancias que acaban alterando su estado de animo. Llegados a este punto, la persona utiliza la sustancia para obtener una gratificación a corto plazo, pero implica un precio muy alto a pagar, ya que,  a largo plazo su cerebro se modifica y va a depender de la sustancia siempre. Cuando el adicto no consume, piensa, planea y solo se centra en cuándo volverá a consumir, formando esto parte de su obsesión. El uso de droga interfiere en la vida de la persona, provocando compulsión o extrema urgencia por volver a consumir una y otra vez a pesar de las consecuencias tan dolorosas que se presentan para sí mismo y para su entorno. 

La adicción lleva a la persona a continuar consumiendo compulsivamente, sin poder parar. La adicción se distingue del "uso" de las drogas, por la falta de capacidad de elección por parte de la persona adicta. El adicto pierde su capacidad de elegir la frecuencia, cantidad, y la naturaleza del uso de la sustancia.

Síntomas

-- Tolerancia. La enfermedad es crónica y la cantidad de sustancia va aumentando progresivamente a medida que los cambios físicos, emocionales y sociales van a más y empeoran. La adicción provoca muerte prematura a través de sobredosis, complicaciones orgánicas que involucran al cerebro, hígado, corazón, y otros órganos, dependiendo del tipo de adicción.

-- Descontrol se refiere a la pérdida de control o inhabilidad para limitar el consumo, la duración del episodio de uso, la intensidad y las consecuencias conductuales que acarrea. Además, contribuye al aumento de suicidios, violencia, maltrato, abuso sexual, accidentes y otros eventos traumáticos interpersonales y/o familiares.

-- Rumiación o pensamientos repetitivos asociados al consumo y a la búsqueda de la sustancia.  Se refiere a la inversión excesiva de atención y tiempo hacia el consumo, y las situaciones relacionadas con el, lo que significa una gran inversión de energía y tiempo en las actividades adictivas, traduciéndose en un descuido de los intereses importantes de la vida diaria.

-- Problemas relacionados con el consumo que llevan a dificultades en la: salud física, funcionamiento psicológico, relaciones sociales, entorno laboral  y problemas legales y financieros. 

-- Negación de tener un problema. La negación la utilizan como mecanismo de defensa para no reconocer y ver como real la presencia del problema, sino también incluyendo un amplio rango de manipulaciones y maniobras psicológicas diseñadas para no creer que el consumo es la causa de los problemas de la persona, más que una solución a estos problemas. La negación se convierte en una parte integral de la enfermedad y un obstáculo importante durante la recuperación.

¿Por qué algunas personas se vuelven adictas a las drogas y otras no?

Al igual que con cualquier patología, aquí también influye la predisposición genética de padecer la enfermedad de la adicción, por lo tanto, varia de persona a persona, y no existe un único factor que determine si una persona se volverá adicta o no. En general, cuanto más factores de riesgo (entorno, amigos, familia desestructurada, baja autoestima, etc) presente una persona, mayor es la probabilidad de que el consumo de drogas se convierta en abusivo y adictivo. Por otra parte, los factores de protección disminuyen el riesgo de la persona de desarrollar una adicción. 

Los factores de riesgo y de protección pueden ser ambientales (situación del hogar, colegio y amigos) o biológicos (genes de la persona, su edad,  e incluso su género o raza).

Factores de riesgo: Comportamiento agresivo, sobreprotección en la infancia, falta de límites por parte de los padres y falta de apoyo parental, habilidades sociales deficientes, grado de experimentación con las drogas, disponibilidad de drogas en la escuela, en el barrio o por los amigos, problemas académicos...

¿Cómo funcionan las drogas en el cerebro?

Las drogas son sustancias químicas que afectan al cerebro al penetrar en su sistema neuronal e interferir en la forma de funcionar de las neuronas, sobre todo, en como envían, reciben y procesan la información. Algunas drogas, como la marihuana y la heroína, pueden activar las neuronas porque su estructura química imita la de un neurotransmisor natural (endocannabinoides). Esta similitud en la estructura “engaña” a los receptores y permite que las drogas se adhieran a las neuronas y las activen. Aunque estas drogas imitan a las sustancias químicas propias del cerebro, no activan las neuronas de la misma forma que lo hace un neurotransmisor natural, y conducen a mensajes anómalos que se transmiten a través del sistema nervioso.

Otras drogas, como las anfetaminas o la cocaína, provocan que las neuronas liberen cantidades excesivas de neurotransmisores naturales o pueden prevenir el reciclaje normal de estos neurotransmisores en el cerebro, bloqueando las bombas de recaptación de las neuronas. Esta alteración provoca un mensaje amplificado, que bloquea los canales de comunicación.

¿Cómo funcionan para producir placer?

La mayoría de las drogas, directa o indirectamente, atacan al sistema de recompensa del cerebro, inundando el circuito con dopamina

La dopamina es un neurotransmisor que se encuentra en las regiones del cerebro que regulan el movimiento, la emoción, la motivación y el placer. Cuando se activa a niveles normales, este sistema recompensa produce nuestros comportamientos naturales. Sin embargo, la sobrestimulación del sistema con drogas produce efectos de euforia, que refuerzan fuertemente el consumo y enseñan a la persona  a repetirlo.

¿Qué le pasa al cerebro si continúa con el consumo?

Para el cerebro, la diferencia entre las recompensas normales y las recompensas inducidas por las sustancias se pueden describir como la diferencia entre alguien que susurra al oído y alguien que grita con un micrófono. 

Así como rechazamos el volumen demasiado alto de una radio, el cerebro se ajusta a las oleadas abrumadoras de dopamina (y otros neurotransmisores), produciendo menos dopamina o disminuyendo el número de receptores que pueden recibir señales. Como resultado, el impacto de la dopamina sobre el circuito de recompensas del cerebro de una persona que abusa de las drogas puede llegar a ser anormalmente bajo, y se reduce la capacidad de esa persona de experimentar cualquier tipo de placer.

Por esto, una persona adicta se siente abatida, sin vida y deprimida, y es incapaz de disfrutar de las cosas que antes le resultaban placenteras. Ahora, la persona necesita seguir consumiendo sustancias constantemente sólo para conseguir que la  dopamina de su sistema de refuerzo vuelva a la normalidad, lo cual empeora el problema, como un círculo vicioso. Además, la persona a menudo tendrá que consumir cantidades mayores de la droga para conseguir el efecto deseado, este aumento progresivo de la sustancia es conocido como tolerancia.

¿De qué forma las drogas a largo plazo afectan a los circuitos cerebrales?

Los mismos mecanismos que están implicados en la tolerancia conducen a cambios profundos en las neuronas y en los circuitos cerebrales, afectando seriamente al cerebro. 

El abuso de drogas repetitivo, desencadena adaptaciones en los sistemas de memoria no conscientes o habituales. El condicionamiento es un ejemplo de este tipo de aprendizaje, donde ciertas situaciones rutinarias o del entorno diarios de una persona se asocian con consumo y pueden disparar deseos incontrolables cada vez que la persona está expuesta a estas situaciones, incluso cuando la droga no está disponible. Este “reflejo” aprendido es extremadamente duradero y afecta a una persona adicta incluso tras muchos años de abstinencia.

Toda la información y gráficas para esta entrada las puedes encontrar en la página web del NIH.

¿Sabíais que la adicción es una enfermedad?

Hasta el próximo día!!

miércoles, 14 de enero de 2015

Me han dicho que tengo cáncer, ¿Qué hago?

Según estudios sociológicos, más del 70% de la población piensa en el cáncer como la enfermedad más temida, por encima de patologías como el Sida o el Alzheimer. Esto se debe, según algunos expertos, al desconocimiento que todavía existe en la sociedad y en la percepción generalizada de que el diagnostico de un cáncer implica normalmente un pronóstico fatal de la enfermedad.

Actualmente, una de las peores noticias que nos puede dar un médico es que tenemos algún tipo de cáncer o, que alguno de nuestros seres queridos lo tienen. Desgraciadamente, se ha convertido en una de las epidemias del siglo XXI debido a su gran expansión.

Junto con la mala noticia, también encontramos buenas: avances en los tratamientos, nuevos métodos de cura, mayor esperanza de vida, etc. Todo esto, nos lleva a que lo fundamental es mantener una actitud los más adecuada posible para hacerle frente y finalmente combatirlo.

Cuando se recibe la noticia se tiende en un principio a plantearse si “me voy a morir” o si “de ésta voy a ser capaz de salir”. Este tipo de pensamientos son los que hay que desechar para, con la ayuda necesaria, coger fuerzas y prepararse para luchar y ganar.


¿Qué puedo hacer?

-- Pedir ayuda a un especialista.

-- Buscar apoyo en familiares y amigos.

-- No temer a expresar lo que sentimos.

-- Ante preguntas a nivel médico, acudir directamente a su médico de referencia, tenemos que evitar consultar en internet.

-- Intentar llevar una vida saludable.

-- Centrar la atención en cuidarnos a nosotros mismos.

-- Permitirnos los momentos de bajón, debemos verlos como un proceso normal.

Testimonio de una paciente real

Me gustaría que leyerais este testimonio de una paciente real que ha superado un cáncer de mama. Es una valiente que ha luchado contra viento y marea ante a cruel noticia de que padecía un cáncer con 31 años. Espero que os sirva de ayuda y qué os de fuerza!!

"Soy una chica de 34 años con alteración genética en BRCA 2,ésta alteración ataca mamas y ovarios, superé un cáncer éste año pasado de pecho.Cuando lo superé decidí hacerme una cirugía preventiva ambos pechos ,y fue una de mis mejores decisiones, estoy encantada, todo ha ido muy bien desde el principio, pero sabéis porque principalmente? Porqué siempre estuve positiva y tuve fe.... nada hay imposible si ponemos de nuestra parte. Se viven sensaciones, cambios,alegrías, tristezas, pero todo es para nuestro crecimiento, ahora soy una mujer fuerte, pero a la vez sensible capaz de poder sentir o detectar cosas que antes no podía, cuando en la vida muchas veces se pierde... en verdad no es una pérdida es una ganancia en todos los sentidos, os animo a que aunque sintáis miedo sigáis caminando, porque al final del camino podéis encontrar muchas sorpresas y esas sorpresas son realmente agradables".

Espero que este post os pueda servir de ayuda a personas que estéis pasando por este cruel bache. 

Mucho ánimo!

Hasta el próximo día!

miércoles, 7 de enero de 2015

Cuesta de Enero; ¿Cómo afrontarla?

Ya han pasado las Navidades y con ellas las vacaciones, las reuniones familiares, los regalos y los excesos, y empiezan a aparecer las depresiones y los problemas

Durante estos días festivos, nos dejamos llevar por las emociones y no miramos precios porque es Navidad y no importa, dejamos a un lado las dietas o simplemente el equilibrio alimenticio, y disfrutamos de la familia. Pero cuando esto llaga a su fin, nos espera la Cuesta de enero, que viene con algunos problemas económicos por los gastos de las comidas, los regalos… y encima empiezan las rebajas; los kilos de más; y la vuelta al trabajo que provocan que las consultas de expertos en salud aumenten entre un 30% y un 40%.

Además estas fechas, también conllevan que mucha gente que vive fuera, distanciada y lejos, aprovecha para reunirse y pasar tiempo juntos, volver después a la lejanía no es fácil y se hace duro para los que vienen y para los que se quedan. 

Los kilos de más, las dificultades económicas y hacer un balance negativo de lo que se ha conseguido y lo que no durante el año que dejamos atrás, son otros de los desencadenantes de la depresión "post-navidad"

Los motivos por los que podemos sentirnos deprimidos o algo tristes tras  las navidades son varios, pero los más habituales son la vuelta a la rutina y a las obligaciones (sobre todo cuando se ha disfrutado de unos cuantos días de vacaciones), la separación de familiares y amigos y las dificultades económicas. 


Como en prácticamente todo, está en nuestra mano darle la vuelta a la situación y animarnos y para ello, es necesario cuidar nuestra salud emocional para poder afrontar la "crisis de enero", que puede generar angustia, apatía y depresión, y afecta a 8 de cada 10 personas.

¿Qué puedo hacer?

Cómo hemos visto la cuesta de Enero engloba muchos temas, vamos a plantear algunas medidas que puedes llevar a cabo para mejorar la situación y lleva lo mejor posible esta etapa post-navideña.

-- Nivel económico

1. Planifica. Es imprescindible planificar y controlar las finanzas domésticas.


2. Prioriza. Es importante elaborar una lista con los gastos variables del mes y clasificarlos por prioridades. Lo ideal es dejar aquellos que no sean tan importantes para algunos meses después.

3. Paga en efectivo. Paga en efectivo en vez de usar la tarjeta de crédito. 

4. Cuidado con las rebajas de invierno. Enero es también muy tentador por las rebajas. Sin embargo, hay que tener cuidado y no dejarse llevar por la fiebre consumista. Intenta limitarte a comprar sólo aquello que realmente suponga un ahorro y sea necesario.

5. Compara precios. Internet es una buena herramienta para y escoger la mejor opción, también consultar los folletos que de los buzones para así comparar y elegir la mejor oferta de productos cerca de casa. 

6. Implica a toda la familia. La economía familiar es cosa de todos los miembros. Si se comparte también con los más pequeños estarás fomentando una educación financiera responsable.

7. Llena el carro de la compra de manera sensata. Planifica la compra antes de hacerla y según el presupuesto ayuda a no comprar alimentos capricho y que encarezcan tu cesta.

--Nivel emocional

1. Establece nuevas metas.

2. Pasa los objetivos que no hemos logrado este pasado año a nuestra lista de tareas pendientes para este año nuevo y sigue luchando!

3. Busca cosas que te motiven y empieza a elaborar un plan para llevarlas a a cabo. 

4. Piensa en los buenos momentos que has pasado con la gente a la que ahora vuelves a echar de menos y buscar opciones para poder verlos lo antes posible.


5. ¿Has pensado en hacer deporte? Está demostrado, si practicas deporte de regularmente no sólo es bueno para tu salud sino que también ayudas a combatir el estrés. También, conseguirás romper con la monotonía del trabajo y ganarás en salud y energía.

6. Ten una mentalidad más positiva. Acepta la realidad, acepta el hecho de que ya has tenido tu tiempo para descansar y de que ahora toca trabajar. 

7. ¡El día tiene muchas horas!. Comprende que el día tiene 24 horas, y que tu trabajo sólo te ocupa una tercera parte del mismo. Así que cuando hayas terminado tu jornada laboral, dedica el resto del día a practicar actividades que te gusten o aprovecha para estar con tus amigos o familia.

¿Qué te parecen estos consejos? 

Un abrazo!!