miércoles, 31 de diciembre de 2014

El reto de los 21 días

Un hábito es la clave absoluta e imprescindible para ser productivos y para saber gestionarnos adecuadamente. El “hábito” es lo que hace que tú hagas las cosas de manera espontánea y natural.

Por lo general, cuando hablamos de crear un hábito, los estudios demuestran que debes realizarlo durante determinado tiempo,  es decir, tenemos que hacer la misma conducta todos los días hasta que se convierta en una costumbre. 

¿Cuánto tiempo hace falta para consolidar un nuevo hábito?

Hasta la fecha, muchos psicólogos y otros científicos sostenían que el cuerpo y la mente se acostumbran a los cambios en 21 días. Pero estudios más recientes, han demostrado que es necesario practicar algo durante 66 días para que se vuelva natural y automático.

Esto último, lo ha demostrado un estudio británico llevado a cabo en el University College de Londres, han concluido que hacen falta 66 días para que se cree un hábito y pueda mantenerse a largo plazo. Eso significa que si durante ese número de días "repites algo cada día en la misma situación, se convierte en una reacción automática.

Con solo 21 días, como se pensaba hasta ahora, las neuronas no asimilan lo suficiente un determinado comportamiento y es más fácil abandonarlo.

¿Qué puedo hacer?

Imagina algún hábito que te gustaría instaurar en este nuevo año que se acerca, ¿cómo lo puedes crear de manera más sencilla y en la que vayas automotivándote? Te doy un truco muy sencillo...
Imprime o consigue un calendario grande y ponlo en una pared que vayas a ver frecuentemente. Una de las claves es verlo “sí o sí”. 
El primer día en el que logres hacer eso que te has propuesto marca con una gran equis y con rotulador grueso y de color vivo (rojo es una buena elección) ese día en el calendario. Y haz lo mismo con los siguientes días en que lo logres. Cada nuevo día superado el objetivo, una gran equis.
Ver el calendario todos los días e ir viendo como vas consiguiendo tus metas  te “obligará” a repetir cada día ese gesto o esa rutina. Poco a poco irás ganando en naturalidad y al cabo del tiempo no tendrás que mirar al calendario para realizar la nueva conducta adquirida. “Te saldrá de dentro”, estaremos consiguiendo la ansiada "motivación intrínseca". No obstante, sigue marcando con una equis cada nuevo día. Aunque creas que “ya lo tienes”, sigue marcando el calendario todos los días.
Si un día te saltas tu rutina, en lugar de una equis colorea por completo la casilla de ese día. El objetivo es que destaque bien sobre el resto de días y te convenzas de que tienes que volver a tu rutina y seguir trabajando ese hábito para conseguir automatizarlo. Y es que después de saltarte un día es mucho más fácil hacerlo también al siguiente.
No te recomiendo hacerlo en un “calendario digital”, tenerlo en un lugar más visual hará que te acuerdes de revisarlo.  La clave de este sistema es tener un calendario bien visible que terminarás viendo tanto si quieres como si no.
Una vez que hayan pasado los días, las semanas o los meses podrás prescindir del calendario. Ese gesto que al principio casi iba contra tus instintos… ahora te saldrá solo con total espontaneidad.
Claves para el cambio

Te propongo además algunas claves que pueden ayudarte en este proceso de cambio y de adquisición de nuevas conductas más adecuadas:
  • Practica un solo cambio a la vez.
  • Propón cambios muy pequeños, casi microcambios.
  • Propón cambios muy concretos y palpables. Algo que te permita decir: “he conseguido ESTO”.
  • No propongas un nuevo cambio hasta que el anterior no se haya adquirido de manera sólida. Tranquilos, no tenemos que tener prisa por cambiar, más vale tarde que nunca ;).
  • Propón cambios que te apetezca hacer. Aquello que te motiva es más fácil de realizar y conseguir.
  • Mide y evalúa los cambios: los avances y los retrocesos.
  • Practica sin reproches, con paciencia y determinación.
Y vosotros... ¿Qué cambios vais a poner en marcha este nuevo año que se acerca?

Hasta el año que viene...FELIZ 2015!!

martes, 23 de diciembre de 2014

Cómo tolerar a gente que te cae mal

Se acercan días que para algunas personas son complicados, porqué conllevan muchas cenas y/o comidas multitudinarias en las que a menudo hay personas que nos caen mal o no tenemos ningunas ganas de ver. En estos casos, todos tenemos que hacer cosas que no queremos hacer, y muchas veces no tenemos ni voz ni voto. Una de estas cosas es tratar con gente que, simplemente, nos disgusta y/o nos cae mal. Si tienes algún familiar molesto y difícil o debes tratar de agradar a una temida suegra, tienes que hacerlo y la realidad es que es desagradable. Pero, aprender a lidiar con estas personas en lugar de permitir que nos dirijan nuestra vida es lo fundamental.

Es ley de vida, que nos encontremos con personas que nos caen mal y, con las que tenemos que convivir forzosamente en el trabajo e incluso en el hogar. Esto es muy complicado que cambie, ya que todos somos diferentes y la forma en que interpretamos lo que nos rodea también. El hecho de que alguien sea u opine diferente a nosotros, que no estemos de acuerdo con sus actitudes, no quiere decir que sea mala persona, y mucho menos que tengamos que llevarnos mal.

Aprender a convivir con los de nuestro alrededor, es parte de lo que llámanos convivencia. Como seres inteligentes y civilizados, es nuestra obligación aprender a transformar los conflictos y poder llevarnos bien con los demás.

Voy a contaros una una historia acerca de Buda, en la que un hombre extremadamente maleducado, llegó a insultarlo. Buda sin embargo, se sentó tranquilamente a escucharlo. No pronunció palabra, sonreía y lo observaba mientras desataba su ira verbalmente.

Finalmente, y habiendo terminado, este hombre le preguntó Buda como puede estar tan tranquilo, calmado y haciendo como si no le importara  todo lo que le había dicho, ya que estaba perplejo de tal reacción. A lo que Buda respondió con una pregunta:

Cuando alguien te ofrece un regalo, y no lo aceptas… ¿A Quién Le Pertenece?

Al que lo ofrece, por supuesto, respondió.

Entonces, declino tu oferta, y todas tus palabras, no han dejado de ser tuyas, dijo Buda.


¿Qué puedo hacer?

1.- Haz una lista de cosas que la gente hace y consiguen que te enfades. Tomar consciencia de lo que desencadena nuestras emociones negativas nos ayudará a evitar que lo que hagan los demás consiga enfadarnos.

2.- Prepárate con anterioridad para evitar enfadarte, si estás planeando encontrarte o quedar con alguien que habitualmente te molesta. Piensa en el motivo principal que hace que te molesten las acciones o palabras de ésa persona. Pregúntate si realmente te vale la pena enfadarte y trata de reflexionar sobre la situación de una manera distinta que te sea menos molesta. Visualiza la situación e imagínate a ti mismo manteniendo la calma, pase lo que pase.

3.- Realiza respiraciones abdominales profundas y cuenta hasta diez hacia atrás y en silencio o repite en tu cabeza alguna autoinstrucción como "Estaré tranquilo" o "No me van a provocar" cuando alguien empieza a decir cosas que pueden enfadarte.


4.- Cuando notes que tus emociones te van a ganar, piensa en una situación agradable que te ayude mentalmente a disminuir el agobio de la situación, como ver una puesta de sol o tomar un paseo en barca.

5.- Intenta mirar las cosas desde otra perspectiva. En muchas ocasiones, una persona que no aguantas simplemente tiene un punto de vista diferente. Esto no significa que la otra persona es  mala, sino simplemente que difiere en nuestra forma de ver el mundo. Ten en cuenta las pautas de comportamiento de alguien que no se lleva bien contigo. Por ejemplo, si no te gusta un miembro de tu familia porque se pasa el día hablando de sí mismo, considera que tal vez no es feliz en la vida y como resultado está buscando atraer la atención de cualquier manera que pueda conseguirla. Cuanto mejor conozcas a una persona, más serás capaz de tolerarla.


Y tu...¿Te encuentras estas navidades con alguién que no "tragas"?

Un abrazo y Feliz Navidad!!!

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Insomnio familiar fatal

Actualmente, en pleno S.XXI siguen existiendo auténticos enigmas para la ciencia, tan agresivos que pueden, acabar con la vida de quienes lo padecen. Uno de los más letales es el conocido con las siglas Insomnio Familiar Fatal (IFF). 

El IFF es una extraña afección de carácter hereditario que el periodista americano Daniel Max dio a conocer en 1973 con la publicación del libro 'La familia que no podía dormir: un misterio médico'.

¿Que es?

Esta enfermedad neurológica hereditaria y muy poco frecuente, se basa en una compleja alteración genética, en la que el afectado sufre un insomnio progresivo, que no se puede tratar con fármacos, y que llega a alterar el funcionamiento de su sistema nervioso central, hasta que al cabo de meses, o unos pocos años, ocasiona la muerte del paciente.

La edad de comienzo oscila entre los 25 y los 80 años, aunque lo más frecuente es que se manifieste alrededor de los 50, y presenta una duración media de 18 meses.

Con el paso de las primeras semanas desde que aparece la enfermedad, las horas de sueño van disminuyendo de forma drástica causando grandes problemas en el sistema nervioso y produciendo unas terroríficas pesadillas que comienzan a mezclarse con la realidad. 

Los estudios estiman que el IFF afecta a una de cada 33 millones de personas. Se han descrito familias afectadas en Estados Unidos, Alemania, Francia, España, Italia, Austria, Reino Unido Australia y Japón. En España, la mayoría de los casos parecen encontrarse en el País Vasco.

Síntomas

Este trastorno se caracteriza por:

-- Insomnio progresivo que no mejora con medicamentos, que se presenta asociado con alteraciones del sistema nervioso autónomo, por lo que el organismo del paciente pierde el control sobre la tensión y la frecuencia cardíaca, produciéndose hipertensión, hipertermia, taquicardia, sudoración excesiva, estreñimiento, problemas en la orina, y pérdida de los ritmos circadianos normales.

-- Delirios, alucinaciones y alteraciones de la conducta durante la noche.

-- Trastornos de conducta y del estado de ánimo, desinterés por el entorno.

-- Alteraciones irreversibles en las funciones cognitivas, con trastornos en la atención y la memoria.

-- Descoordinación y alteraciones en el movimiento, temblor, el habla, con el tiempo, se vuelve ininteligible.

Tratamiento

Actualmente no existe un tratamiento efectivo para el insomnio familiar fatal, y tampoco se puede prevenir su aparición cuando se detecta su presencia en un diagnóstico genético que determina que una persona lo va a padecer en el futuro.

Teniendo en cuenta que se trata de una enfermedad hereditaria, y que los descendientes de los afectados tienen un 50% de probabilidades de padecerla, la única medida preventiva que se puede adoptar es el consejo genético para establecer qué miembros de una familia afectada son portadores, y que estos puedan someterse a un diagnóstico genético preimplantacional para tener hijos, con el fin de evitar la transmisión y continuar con la propagación del enfermedad.

¿Conocíais esta enfermedad rara?

Hasta la próxima semana!

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Síndrome de Otelo

La celopatía, celotípia o síndrome de Otelo es un trastorno delirante caracterizado por la preocupación excesiva e irracional de la infidelidad por parte de la pareja. su nombre proviene de la conocida obra de Shakespeare, Otelo, que mata a Desdémona poseído por unos celos exagerados y enfermizos.

En psiquiatría se reconocen diferentes patologías que tienen como síntoma estrella los celos, y el delirio celotípico  o Síndrome de Otelo es la más grave de ellas.

Este Síndrome es una patología delirante, es decir, que no se basa en la evidencia y cuyo síntoma principal es la idea irrefrenable de que la pareja es desleal. Quien lo padece encuentra indicios de infidelidad casi en cualquier cosa, incluso, en argumentos o acciones absurdas.

Aunque puede aparecer en ambos sexos, este síndrome es más frecuente en el género masculino. 

Tipos de celos

Podemos clasificar los celos como:

-- Una reacción emocional "normal": Sería una situación transitoria, que no afecta significativamente a la vida de la persona que lo padece ni a la de los demás.

-- Reacción emocional desmedida: Perjudica sobre todo a la relación de pareja. Es más habitual en las mujeres y afecta de distinta manera dependiendo el grado de dependencia emocional. Puede que hayan existido o no situaciones previas de infidelidad (personales, familiares o de amistades cercanas). Las personas que presentan este perfil son controladoras y pretenden que la pareja les aclare multitud de dudas que nunca son suficiente o sólo lo consiguen de forma momentánea. 

-- Rasgo distintivo de la personalidad: En algunos casos los celos forman parte de la propia personalidad innata de la persona. Presentan rasgos de personalidad desconfiada, suspicaz, que condicionan su propia vida y la de su entorno. Afectan a todas sus áreas: familia, pareja y trabajo, entre otras. Son personas frías, calculadoras, encuentran amenazas donde no las hay y están convencidos de que lo que piensan es una "verdad" absoluta e indiscutible. Forma parte del Trastorno Paranoide de la Personalidad.

-- Síndrome de Otelo: Trastorno delirante con ideas paranoides de celos, también denominado celotípia. Estas ideas atrapan su pensamiento y convencen a la persona de que la pareja le es infiel. El delirante celotípico construye su delirio mediante datos irracionales y pierde gran parte de su tiempo en tratar de encontrar datos para confirmar sus sospechas. 

¿Cuándo debo pedir ayuda?

Cuando se presentan celos en una pareja debido a experiencias anteriores o sin experiencias previas ni motivos aparentes, hay que evaluar el grado de influencia que esto presenta en la relación. Hay personas que se reconocen celosas pero aprenden a manejarlo, a no dejarse llevar por este sentimiento tan desagradable y, sobre todo, a que no les afecte a los demás. Otros lo padecen de manera transitoria, breve, hasta que van confiando en la pareja y esto se desvanece.

En la dimensión patológica podemos encontrar personas que sospechan de todo (pareja, amigos, compañeros de trabajo), y se muestran desconfiados, rígidos, fríos y calculadores. Esto son las personalidades paranoides de las que hablábamos anteriormente. Estos sujetos son controladores y limitan al otro miembro de la pareja hasta tal punto que le marcan “lo que puede y lo que no puede hacer”. Y como extremo más patológico existe el delirio celotípico (Síndrome de Otelo).

Pero... ¿Cuándo pedir ayuda? Cuando los celos empiezan a perjudicar en la relación amorosa y/o influyen significativamente en tu vida cotidiana y en los distntos ámbitos que la forman, cuando esto ocurre, es fundamental la consulta profesional para diferenciar la expresión transitoria de las patológicas y aprender a manejarlo.

¿Conocías el Síndrome de Otelo? ¿Conoces a alguien que lo padezca y creas que necesita ayuda?

Hasta el próximo día!

miércoles, 3 de diciembre de 2014

10 claves para elegir un buen psicólogo

"Buscar psicólogo" puede ser una situación bastante posible en cualquiera de nosotros a lo largo de nuestras vidas. A casi todo el mundo puede llegarle el momento de necesitar ayuda psicológica de algún tipo. Normalmente el primer paso y, a veces, el más complicado, es ser conscientes de que la necesitamos, lo segundo es aceptarla y decidir que queremos ponernos en manos de un profesional, y a partir de aquí, surge la duda ¿A qué psicólogo acudir si hay miles por Internet?, ¿Cuál será el más adecuado para mi y mis necesidades? En esta entrada voy a intentar ayudarte!

¿Con cuál me quedo?

Podemos intentar diferentes formas para encontrar referencias que nos ayuden a elegir un buen psicólogo/a. Lo ideal es buscar información sobre profesionales en función de lo que te ocurra, ya que es posible, que encuentres a alguien más especializado en el área, pero no siempre es así, por lo tanto, a continuación te explicamos algunas pautas que nos pueden ayudar a diferenciar a los buenos profesionales de los regulares y que nos ayudarán a tomar la decisión sobre que terapeuta queremos que nos ayude:

1.- Como hemos comentado anteriormente, el primer paso que puede ayudarte es buscar un experto adecuado a nuestro problema. Lo primero es intentar definir lo que nos ocurre y buscar a psicólogos especialistas en este tema. Podremos buscar psicólogos especializados en niños, adolescentes, parejas, depresión, estrés, fobias, ansiedad, TDAH, trastornos compulsivos, coaching, adicciones... 

2.- Escoger psicólogo en función de su corriente terapéutica. Podemos encontrar distintas corrientes, siendo las más habituales la terapia cognitivo- conductual, la psicología positiva, terapia breve, psicoanálisis, sistémica o la hipnosis. Puedes buscar algo de información sobre en qué se centra el tratamiento de cada una de ellas y la eficacia que presentan para ver cuál es la más adecuada para ti. En mi caso concreto sigo el enfoque cognitivo-conductual con muy buenos resultados.

3.- Busca referencias del psicólogo por internet. Haz una búsqueda rápida sobre ese profesional en un buscador, averigua si tiene web, artículos que haya escrito, opiniones de otros pacientes. Siempre es recomendable que te centres en información que venga de sitios institucionales, centros sanitarios o guías de profesionales.

4.- Exige el número de colegiado. En España es obligatorio estar Colegiado para ofrecer terapia psicológica. Si el psicólogo no dispone de ese número debemos desconfiar. Se puede contrastar si nos dirigimos al Colegio de Psicólogos al que pertenece dicho profesional y comprobar si realmente está dado de alta. 

5.- Primera visita gratuita o con descuento. Bien sea por email, por teléfono, chat, videoconferencia o presencial, ese primer contacto es muy útil para ambas partes. Para el psicólogo porque le da la oportunidad de ofrecer un primer diagnóstico e identificar realmente si puede ayudarte o si tiene que derivarte a otro profesional, y para el paciente porque de esta forma conocerás al psicólogo que te va a atender y puedes deducir si es el profesional que se ajusta a la respuesta que estás buscando.

6.- Formas de pago que te ofrece son seguras. En la terapia online es importante que las formas de pago sean claras y visibles. Las más comunes son el pago a través de transferencia bancaria, por paypal o por tarjeta de crédito. El hecho de que la web del psicólogo incluya sellos que acrediten la seguridad del sitio también son un buen referente.

7.- En la 1ª sesión, un buen psicólogo te asesorará, te orientará sobre como puede ayudarte, te explicará en qué consisten las sesiones, cómo se distribuyen las sesiones, cada cuánto tiempo se realizan, el coste de las mismas y te ofrecerá apoyo con material complementario, bien sea test, libros, lecturas o ejercicios recomendados. 

8.- Tareas para realizar entre sesiones. La mayoría de las terapias eficaces proponen tareas para realizar entre sesión y sesión. Lo habitual será que te lleves "deberes" sobre cosas que debes hacer o algún registro o cuestionario que rellenar. Este es un buen indicador para diferenciar una terapia eficaz de una que no lo es. 

9.- Tienes derecho a tener respuestas. Pregunta, pregunta y pregunta. Tú has elegido libremente ir a un profesional y, por tanto, tienes el mismo derecho a dejar de ir si ves que no te va bien. También tienes el completo derecho de tener a tu disposición toda la información sobre el profesional, la terapia y los procedimientos que emplea. Pregunta al psicólogo todo lo que necesites saber y no te vayas del despacho con dudas para casa. Si tienes dudas sobre el profesional, ponte en contacto con el Colegio Oficial de Psicología de tu zona, estarán encantados de asesorarte, ya que esa es su función. 

10.- Sentido común y sensibilidad. No hay psicólogo malo sino psicólogo menos adecuado. La terapia psicológica tiene un componente muy importante de “conexión” entre el paciente y el profesional, en nuestra jerga llamado rapport. Lo no le funcione a otra persona sí nos puede funcionar a nosotros y viceversa. Si estás cómodo con la conversación con el profesional, si el primer contacto te ha sido satisfactorio, la atención ha sido buena y te sientes seguro y cómodo con el profesional, adelante.

Y a ti... ¿Crees que estas pautas te pueden ayudar? Si has llegado hasta aquí puede que necesites ayuda, no lo pienses más y ponte a la acción, podemos ayudarte!

Hasta el próximo día!