miércoles, 8 de enero de 2014

Mindfulness

La palabra mindfulness lo primero que nos puede provocar es curiosidad por qué es una palabra inglesa. Esta palabra en castellano se traduce como atención y conciencia plena, como presencia atenta y reflexiva a lo que sucede en el momento presente. 
El mindfuness tiene como objetivo que la persona se centre en el momento actual de un modo activo, procurando no interferir ni valorar lo que se siente o se percibe en cada momento. 


Por lo tanto, Mindfulness es ser consciente del momento presente de forma continua, sin juzgarlo, aceptándolo tal y como es, sin tratar de controlarlo, estando tan concentrados en lo que estás viviendo y en cada uno de sus detalles y matices, que el observador y lo observado casi se convierten en uno.

Como herramienta terapéutica pretende, ante todo, que los aspectos emocionales y cualquier otro proceso de carácter no verbal, sea aceptado y vivido en su propia condición, sin ser evitado o sin intentar controlarlo. El control sobre sucesos incontrolables, es una de nuestras características de la condición humana y hace que generemos malestares innecesarios.
La práctica del mindfulness nos ayuda a mantener un estado que hace que te sientas relajado, alerta y en paz. Los estudios realizados demuestran que reduce el estrés, ayuda a soportar el dolor, reduce la depresión y aumenta la autoaceptación y autoconocimiento de uno mismo. Te ayuda a distanciarte de tus propias reacciones, a verlas desde fuera y con mayor claridad y perspectiva. Pero sobre todo te ayuda a controlar tu mente y todo lo que sucede en ella: pensamientos, emociones, recuerdos, imágenes mentales.Te ayuda también a estar en el presente, que es el único lugar donde puedes ser verdaderamente feliz (no rumiando en el pasado o soñando con el futuro). 
El mindfulness te ayuda a tomar las riendas de tu mente.

Una forma de vida
El mindfulness es considerado desde diversas perspectivas como una filosofía de vida o modo de conducirse en ella. Se considera el mindfulness como un tipo de meditación que mezcla teorías de la cultura oriental y del budismo en particular (Gremer, 2005), el ideal Zen de vivir el momento presente. 

Se considera una técnica o como un componente de las terapias desarrolladas en el marco del conductismo radical y contextual, formando parte de la terapia de aceptación y compromiso, de la terapia de conducta dialéctica o de la psicoterapia analítica funcional.


¿En qué se basa?

Centrarse en el momento presente. Se trata de centrarse y sentir las cosas tal y como pasan, sin buscar su control. No se centra en un pensamiento para cambiarlo por uno positivo, al contrario, pretende que tengas ese pensamiento o estés haciendo cualquier actividad y sientas lo que te produce, ya sea positivo como negativo. ¿Qué utilidad puede tener esto? La de aceptar las experiencias y sensaciones tal y como se producen. El vivir lo que está sucediendo en el momento supone dejar que cada experiencia sea vivida en cuando pasa. Se trata de no perder la experiencia presente en su sustitución por lo que tendría que suceder o lo que te hubiera gustado.

Apertura a la experiencia y los hechos. El centrarse en lo que sucede y se siente en el momento actual permite poner por delante los aspectos emocionales y sensitivos frente a la interpretación de ellos. Dejando que unas sensaciones lleven a otras de modo natural. Las interferencias verbales (prejuicios), o el "estar en otro sitio", solo contribuyen a manipular la experiencia.

Aceptación radicalEl elemento esencial del mindfulness consiste en la aceptación incondicional, sin valoraciones, de la experiencia. Se trata de centrarse en el momento presente sin hacer ningún tipo de juicio y aceptando la experiencia como tal. Se trata, como se ha comentado anteriormente, de aceptar las experiencias, y las reacciones a ellas, como naturales, normales. El esfuerzo por no valorarlas y aceptarlas permite no rechazarlas: el malestar, el enfado, la rabia no es algo de lo que se haya de huir, sino que forman parte una experiencia humana que es imprescindible vivir. 

Control. La aceptación supone una renuncia al control directo. No se busca que la persona controle sus reacciones, sentimientos o emociones sino que los experimente tal y como se producen. Esto no supone, que los elementos de regulación emocional, fisiológico y comportamental no se produzcan pero sí que no aparecen de forma directa y voluntaria. 

Os dejo el vídeo de una clase del Dr Vicente Simón catedrático de psicobiología de la Universidad de Valencia y autor de numerosos libros sobre esta temática e impartidos de charlas, cursos  y seminarios a nivel nacional.




¿Qué os parece el mindfulness? ¿Lo conocíais?

Nos vemos la próxima semana!!

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