miércoles, 28 de agosto de 2013

¿Tienes problemas de sueño?

¿Te cuesta trabajo quedarte dormido o permanecer dormido durante toda la noche? ¿Te despiertas sintiéndote cansado o somnoliento durante el día, aún si has dormido lo suficiente? 

Si sufres estos síntomas, en este artículo veremos los diferentes tipos de trastornos del sueño  y que puedes hacer.

Estos don los trastornos del sueño más comunes:

.- Insomnio: La más frecuente de las patologías de sueño. Lo sufre un 10-35% de la población. 

.- Educación de sueño infantil: A dormir bien también se aprende, y no hacerlo bien genera problemas serios en la infancia que no sólo afectan a ti y a tu pareja sino a la vida adolescente y adulta de tus pequeños malos dormidores.

.- Hipersomnias: Tener demasiado sueño condiciona tu vida, acarrea muchos problemas (accidentes, despidos, problemas de integración, etc.) y puede ser síntoma de algunas enfermedades. 

.- Parasomnias: Sensación de caer al vacío? Molestias en las extremidades o síndrome de piernas inquietas? Despertares nocturnos? Hablas mientras duermes? Epilepsias nocturnas, Enf. Ekbom-Willis, agitación nocturna, Terrores nocturnos, sonambulismo, estos son patologías frecuentes que tienen  fácil solución.

.- Ronquidos: No sólo lo sufre tu pareja, también TÚ, porque roncar es molesto, pero sabemos ahora que también es patológico.

.- Apnea del sueño: Respirar es vivir y hacerlo durante el sueño es, además, “reparar” nuestro cuerpo, por lo que las apneas obstructivas y pausas respiratorias mientras dormimos, han de ser evaluadas antes de que provoquen mal descanso y multitud de problemas cardiovasculares.

.- Ansiedad, depresión estrés,… son otros trastornos que afectan demasiado al sueño y que nos condicionan significativamente en el día a día.

¿Qué hacer si padecemos estos síntomas?

Si padecemos cualquiera de estos síntomas, os recomiendo que os hagáis una primera autoevaluación en el Instituto de Medicina del Sueño del Hospital Casa de Salud de Valencia, en su página web podéis acceder a un cuestionario que evaluará vuestro caso (haz click en la imagen para empezar el cuestionario). Una vez analizadis vuestros resultados, el Instituto se pondrá en contacto con vosotros y os ofrecerá la posibilidad de realizar una primera consulta médico-psicológica totalmente GRATUITA, por videoconferencia o por correo electrónico, por lo que os aconsejo que lo aprovechéis y, así, os permitan evaluar mejor vuestro caso. Ofrecen terapia médico-psicológica presencial, por videoconferencia, por correo electrónico y telefónica. En su página web podéis registraros y pedir CITA en las distintas moodalidades. Pon solución a tu problema, como decía Antonio Machado "Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar".


Por último, os invito a que os unáis al proyecto de Instituto de Medicina del Sueño a través de sus redes sociales:

    Facebook         (http://facebook.com/medicinadelsueno
    Twitter              (https://twitter.com/DormirBien_info)
    YouTube          (http://www.youtube.com/user/DormirBienInfo)

Cuéntanos tu experiencia con el sueño, puedes ayudar a muchas personas.

Hasta el próximo día!!!!

miércoles, 21 de agosto de 2013

Secuestro emocional

¿Cuántas veces te has arrepentido de aquello que hiciste o dijiste?, ¿cuántas veces te hubiera gustado volver el tiempo atrás para reaccionar de un modo diferente? Entonces tú también has sufrido lo que se llama un "secuestro emocional".

Este proceso fue acuñado por Goleman y en el, la amígdala de tu cerebro toma la iniciativa de tu respuesta cerebral ante determinado estímulo y situación y pierdes el control. Cuándo presentas alguna emoción fuerte y como consecuencia de la unión existente entre el tálamo y la amígdala, ésta puede utilizar todos los recursos de tu cerebro para emitir una respuesta urgente y precipitada, incluso antes de tu ser conciencia de lo que estás haciendo. Esto explica la actuación de algunas personas al cometer crímenes en estados de fuerte desequilibrio emocional.

¿POR QUÉ SE PRODUCE EL SECUESTRO EMOCIONAL?

Una posible explicación principal puede ser de carácter evolutivo, refiriéndonos a la supervivencia. Nuestros antepasados padecían estos secuestros emocionales cuando por ejemplo se encontraban con algún enemigo o con animales, haciéndoles huir o atacar para eliminar la sensación de peligro.

En los humanos podemos experimentar estos secuestros en las discusiones de pareja con un ataque de celos por ejemplo, o en discusiones con nuestros amigos o familiares.

En estas situaciones, cuando se está produciendo el secuestro emocional, toda nuestra atención se encuentra dirigida a dar una respuesta a la emoción que sentimos, impidiéndonos poner en marcha procesos de racionalización de la situación que estamos viviendo, y es quizás por esta razón que nuestras respuestas no se corresponden con lo que esperábamos de nosotros, una vez ya pasada la discusión es cuando somos capaces de analizarlo.

¿Qué puedo hacer?

La verdadera capacidad para salir satisfactoriamente de la situación pasa por controlar nuestras emociones. Aunque nos cueste aceptarlo, una persona “secuestrada emocionalmente” está bloqueada cognitiva e intelectualmente.

Nuestras emociones y cómo las gestionamos tiene mucha importancia a la hora de enfrentarnos a los retos y desafíos que la vida inevitablemente nos va presentando, y es que estas reacciones impulsivas y descontroladas, aunque comprensibles, en algunas ocasiones, no facilitan la solución de los conflictos ni el desarrollo de una buena comunicación, más bien crean un ambiente de enfado y tensión.

Estos son los pasos a seguir cuando te sientas desbordado y creas que puedes ser víctima de un secuestro emocional:

1.- Respira profundamente durante unos segundos y concéntrate en mantener el control y no dejarte llevar por la impulsividad.

2.- Intenta entender la situación desde el punto de vista de la otra persona. Si te encuentras dominado por el enfado y la ira es muy probable que sigas analizando la situación sólo desde tu punto de vista, pregúntate ¿Cómo te sentirías en su lugar?

3.- Cuestionate ¿Qué hay detrás de su comportamiento? ¿Cuáles son los motivos que tiene la persona para actuar como lo hace?

4.- Una vez hayas recuperado tu control emocional, elige conscientemente cómo actuar.

5.- Una vez finalizada la situación, analízala en detalle desde tu posición, la posición del otro y la de un tercer observador externo. Si alguien estuviera viendo la situación desde fuera ¿qué pensaría?

6.- Pregúntate que has aprendido en esta situación y que harás la próxima vez que ocurra lo mismo o algo parecido.

¿Habéis padecido algún secuestro emocional? ¿Sois capaces de controlarlo?


Espero vuestras respuestas y recordar que podéis seguirme en las distintas redes sociales.


Hasta el próximo día!!


martes, 13 de agosto de 2013

Psicología social

Si quisiéramos explicar en una sola frase de qué se ocupa la psicología social, esa frase sería de la “influencia social”. La psicología social es algo que nos afecta a todos, porque todos pasamos gran parte de nuestra vida con otras personas, influyéndolas de un modo u otro o siendo influidos por ellas.

Algunos de los temas que trata la psicología social son: las actitudes, la agresividad, la persuasión, la comunicación, los estereotipos, el liderazgo, las expectativas, el trabajo en equipo...y, estos temas los trabajan diseñando experimentos conductuales en los que participan grupos de personas.

Para que observéis la influencia que ejerce la psicología social en nosotros os presento PSICÓPOLIS, un cortometraje dirigido por Miguel Mérida Lomeña y producido por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga. El actor Aníbal Soto como protagonista de esta historia, nos muestra una sorprendente clase de Psicología Social que impartirá como profesor y la que sus alumnos nunca olvidarán. 

En el cortometraje se cuestionan algunas ideas controvertidas sobre el funcionamiento de nuestro comportamiento cuando nos encontramos en grupo o sociedad. Tomás como profesor, en interacción continua con sus alumnos, planteará una serie de estrategias mediante teorías y famosos experimentos de la historia de la Psicología Social, que finalmente harán dudar a sus alumnos. 

El corto te absorberá desde el primer momento, y sus 20 minutos se hacen cortos. Se plasman temas psicológicos muy interesantes como: la obediencia a la autoridad, la influencia del grupo, el efecto pigmalión y la construcción social de la realidad...entre otros.


¿A qué os ha recordado el vídeo? ¿Qué pensáis de la influencia del grupo? 

Espero que estéis disfrutando del verano...

Hasta la próxima semana.

martes, 6 de agosto de 2013

¿Tienes baja tolerancia a la frustración?

Carlos tiene 27 años y ha ido de viaje con su familia. Al momento de subir al tren, se da cuenta de que su documento identificador no está en su bolso, donde debería estar. Enfadado, culpa a su madre de que le ha lavado el día anterior la ropa y de haber hecho mal su maleta. Probablemente si el mismo hubiese realizado las tareas, que son realmente suyas, no hubiese olvidado su documento en casa. Carlos padece baja tolerancia a la frustración sin percatarse, al gestionar negativamente sus sentimientos en las situaciones de estrés. Y tú, ¿Tienes baja tolerancia a la frustración?

Cuando algo nos impide conseguir lo que deseamos, sobre todo, cuando hemos puesto el máximo esfuerzo y la adecuada motivación en nuestro comportamiento, es cuando aparecen este conjunto de sentimientos, emociones y síntomas de estado de decepción profundo, al cual denominamos frustración.

La baja tolerancia a la frustración surge en la infancia, habitualmente debido al manejo inadecuado de los padres al satisfacer y poner a nuestra disposición todo lo que el niño pide sin que le cueste prácticamente esfuerzo alguno por su parte, de esta manera los niños pueden llegar a pensar que son merecedores de todo lo que quieran con sólo decirlo. 

Si crecemos con esta idea equivocada, nos convertimos en personas irritables e incapaces de solucionar nuestros problemas. Al creer que la vida debe ser fácil y placentera abandonaremos nuestros proyectos y metas personales o ciertas situaciones por no saber como manejarlas sin angustiarnos. 

Puede llevarnos a creer que tenemos que obtener todo lo que queremos y cuándo queremos y por ello exigimos, ordenamos e insistimos para que se satisfagan nuestros deseos a toda costa. Queremos que la vida sea siempre fácil y cómoda. Creeremos que cualquier dificultad, retraso, fracaso, etc., será demasiado horrible para soportarlo. 

Si sientes algunos de estos síntomas o actúas así ante determinadas situaciones que no suceden como tu planeabas es probable que presentes baja tolerancia a la frustración. 

¿Qué hago para aumentar mi tolerancia?

Saber tolerar la frustración supone afrontar la vida de manera adecuada, y para ello hace falta que nos demos cuenta de la realidad en la que vivimos, así como necesitamos estar predispuestos a mostrar una conducta constructiva y reconocer que el fracaso es sólo el resultado de una acción incorrecta o de una variable fuera de nuestro control.

Los siguientes pasos te ayudarán a mejorarla:

1.- Toma conciencia. Lo primero y fundamental es que reconozcas que sueles frustrarte habitualmente. Luego, analiza y observa tus reacciones ante lo que te molesta, lo que no consigues o ante alguna persona que te decepciona. Reconocer el problema y cómo se desarrolla es el primer paso en el camino a solucionarlo.

2.- Aprende a controlar tus emociones. La baja tolerancia a la frustración implica una hipersensibilidad hacia lo que no nos produce placer, lo que se traduce en potenciar lo negativo de las situaciones que vivimos. Esta forma de interpretar y de ver los acontecimientos de tu vida, la llenará de tragedias y momentos estresantes. Presta atención a las distintas emociones que sientes y analízalas. De esta manera conseguirás distanciarte de los problemas y mejorarás tu capacidad de análisis y de responder adecuadamente.

3.- Fija metas pequeñas. Es probable que te sientas frustrado al no poder cumplir con tus objetivos. Proyecta metas posibles y alcanzables a corto plazo. Así, a través de pasos o etapas, podrás alcanzar tu meta final.

4.- Disminuye tu exigencia hacia ti mismo. Juzgarte como capaz de hacer las cosas perfectas es absurdo e irreal. La perfección no existe. Una excesiva autoexigencia hace caer a las personas en el error de creer la posibilidad de ser insuperables. No caigas en la trampa, ser tan exigente contigo mismo sólo te paralizará e impedirá la posibilidad que tienes de ser creativo y productivo.

5.- Acepta y reconoce los imprevistos. La vida va pasando en un continuo entre lo que depende de nosotros y aquello que se encuentra fuera de nuestro control. Diferencia estas dos circunstancias para poder actuar en consecuencia. Entender y aceptar que no es posible tener el control absoluto sobre tu vida te dará la llave para reconocer que es inverosímil sentirte culpable o desilusionado por cosas que están fuera de tu voluntad.

6.- Trabaja sobre tu capacidad de acción. En vez de huir, lamentarte, negar o quedarte asombrado ante un imprevisto, intenta pensar en posibles estrategias de acción que puedas llevar a cabo. De esta manera tendrás las herramientas precisas para evitar la frustración cambiando tus respuestas ante un conflicto.

Y tu, ¿Tienes baja tolerancia a la frustración?

Hasta el próximo día y gracias por compartir!