jueves, 31 de mayo de 2012

Dejar de fumar

Coincidiendo con el día mundial sin tabaco hoy abordamos un tema que todos los fumadores se han planteado alguna vez... ¿Porqué fumo? 

La respuesta a esta pregunta por parte de un fumador estaría relacionada con cosas como por placer, para manejar mis emociones, para afrontar el estrés... pero el consumo de tabaco es una conducta mucho más compleja. 

Esta complejidad se ve cuando comparamos a una persona que empieza a fumar con la del fumador adulto que solicita ayuda para dejar de fumar. En el 75 % de los casos el consumo se inicia antes de los 18 años, en este momento se ve el consumo como algo pasajero, como algo controlable. Progresivamente, sin darse cuenta, la conducta de fumar se practica en todos los lugares, en todas las situaciones, con todas las emociones y con todas las compañías. En determinado momento el fumador comienza a notar que desde que se levanta por la mañana hasta que se acuesta su vida está girando en torno al consumo de cigarrillos, “si fuma porque fuma y si no fuma porque está pensando en fumar”. 

Fumar es una conducta aprendida de igual forma que ocurre con otros hábitos de comportamiento, como por ejemplo lavarse los dientes, las manos... por lo tanto es una conducta que se convierte en un hábito de comportamiento estable y duradero debido a tres elementos fundamentales: práctica, asociación y refuerzo. 

Fumar genera una relación de carácter adictivo. La adicción física es debida a la nicotina que contiene el tabaco, la cual al ser introducida en el cuerpo promueve cambios en la actividad cerebral; dicha sustancia actúa sobre los mismos centros nerviosos que la cocaína, heroína y morfina. 

Una vez que comienza a actuar sobre estos centros cerebrales genera una relación neuroquímica que pronto empieza a determinar que el consumidor necesite incrementar su consumo para obtener los mismos efectos que al principio ya que el fumador se acostumbra a tener determinados niveles de nicotina en su cuerpo y cada vez necesita más. 

Otro factor que potencia la adicción es la velocidad de acción, la nicotina tarda solo de 7 a 9 segundos en llegar desde los labios al cerebro, esta velocidad de acción ha sido incrementada por las multinacionales tabacaleras introduciendo aditivos como el amoníaco. Si el fumador tuviera que estar pitando más de 40 o 50 segundos para empezar a sentir los efectos de su droga no tendría la capacidad adictiva que tiene. 

La aparición de datos científicos sobre las consecuencias del tabaco sobre la salud ha sido el motor para el control del tabaquismo. No hay una enfermedad “específica” causada por el tabaquismo, pero hasta la actualidad, el consumo de tabaco se ha asociado a casi 50 tipos de enfermedades. 

RAZONES PARA DEJAR DE FUMAR

1-. La primera razón para plantearse dejar de fumar está relacionada con la salud. Durante los últimos 30 años se ha demostrado claramente la incidencia del consumo de cigarrillos en la salud. 

Aparte del cáncer de pulmón, el fumar cigarrillos causa otras enfermedades tales como otros tipos de cáncer (por ejemplo: laringe), enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedades del corazón y del sistema circulatorio, complicaciones en el embarazo y otro amplio conjunto de efectos adversos a la salud a corto (por ejemplo: tos por la mañana), medio (mayor número de gripes y bajas laborales) y largo plazo (enfermedades coronarias, cáncer de pulmón, bronquitis crónico...). 

En la actualidad la medida más importante para reducir la mortalidad por cáncer o por enfermedades cardiovasculares es reducir o dejar de fumar.

2-. La segunda razón es económica. En España aún no se ha llegado al nivel de otros países de nuestro entorno más avanzados en este tema, pero cada vez se irá incrementando el precio del tabaco, con el aumento de los impuestos sobre este. Los sucesivos incrementos del precio de los cigarrillos va en esta línea, para adecuarse a la futura normativa comunitaria, que será mucho más restrictiva que la actual en el consumo de cigarrillos. Cuando el fumador de dos o más cajetillas diarias, y más si es tabaco rubio, hace las cuentas de su gasto a fin de mes, resulta ser una cantidad bastante significativa.

3-. La tercera razón que una persona debe tener en cuenta para dejar de fumar es el aspecto físico y estético. Los fumadores habitualmente huelen peor que los no fumadores, el humo impregna la ropa que llevan, así como las cortinas, moquetas, papeles de su casa o lugar de trabajo, etc. Ellos no son muy conscientes de este problema al tener atrofiados en parte los sentidos del gusto y del olfato.  Al dejar de fumar, el antiguo fumador pasa a tener buen aliento, sus dedos dejan de estar amarillos y su cara recupera un color saludable.

4-. La cuarta razón es que dejando de fumar no se pierde un placer, sino que se deja una adicción (al tabaco, a la droga que contiene la llamada nicotina) y se ganan otros placeres, como son el gusto y el olfato, aparte de mejorar en la salud física general.

5-. La quinta y última razón para dejar de fumar, que muchos fumadores tienen clara y otros desconocen, es que no se fuma por casualidad. Se fuma tanto por la dependencia fisiológica a la nicotina, como por la dependencia conductual fruto de la repetición reforzada en múltiples situaciones a lo largo de un prolongado y repetido período temporal. 

Aunque a muchos fumadores no les gusta que se les considere adictos, lo son realmente, aunque de la nicotina y no de otras drogas. Sin embargo, está claro que no es lo mismo depender de la nicotina (que no produce ningún problema social, excepto los costes de sus enfermedades y de su propia muerte, por lo que se la considera una droga legal junto con el alcohol) que de la heroína o cocaína (drogas ilegales, que tienen consecuencias sociales importantes conocidas por todos). 

Dejar de fumar cigarrillos es, por tanto, dejar de depender de una sustancia, acabar con una dependencia fisiológica-comportamental, dejando de ser esclavo de esa sustancia que un día hace ya tiempo se probó y ya no se ha podido abandonar. 

¿Cuándo es absolutamente esencial dejar de fumar?

  • Si se ha ingresado en el hospitalAl dejar de fumar, reducirás los problemas de salud que te han llevado al hospital y, no lo dudes, incrementarás la eficacia del tratamiento que estás recibiendo. 
  • Si acabas de sufrir un infarto. Al dejar de fumar, reduces el riesgo de sufrir un segundo ataque al corazón.
  • Si tienes cáncer de pulmón o algún otro tipo de cáncer derivado del tabaquismo. Al dejar de fumar, aumentas la probabilidad de recuperación.
  • Si sufres diabetes no insulina dependiente. Fumar no sólo incrementa el riesgo de sufrir diabetes sino que, para las personas ya diagnosticadas de esta enfermedad, fumar duplica el riesgo de sufrir un infarto, cuadriplica el riesgo de otras lesiones cardíacas, incrementa la aparición de úlceras o gangrena en las piernas, aumenta los problemas de impotencia en los hombres e incrementa el riesgo de hipertensión.
  • Si estás embarazada o acabas de tener un bebé. Al dejar de fumar, proteges tu salud y la de tu bebé.
  • Si eres padre o madre. Al dejar de fumar, proteges a tus hijos/as de las enfermedades causadas por el aire contaminado por humo de tabaco. Además, les proporcionas un buen ejemplo, contribuyendo a disminuir la probabilidad de que empiecen a fumar o a consumir otras drogas.
La próxima semana más!!!

lunes, 28 de mayo de 2012

¿Qué es una fobia?

Una fobia es una manera elegante de nombrar un temor. Sin embargo, una fobia no es cualquier temor, es cuando la intensidad del temor es: injustificado en relación al peligro real, inoportuno puesto que no es sentido en el momento apropiado, y por ultimo, cuando interfiere en nuestra vida normal reduciendo nuestra capacidad de acción y disfrute.
Los pacientes con fobias comprenden que sus miedos son irracionales pero frecuentemente al enfrentarse a los objetos, a las situaciones que las ocasionan o sólo pensar en enfrentarse a ellos, ocasionan un ataque de pánico o ansiedad severa.
Algunos de los síntomas son: ansiedad o crisis encubiertas de ansiedad, fatiga, ataques de pánico, insomnio, palidez, sudoración, taquicardia, ganas de ir al baño, tartamudeo, etc.

En algunos casos, las personas con fobias no sienten la necesidad de recibir tratamiento, si les es fácil evitar lo que les causa miedo. Sin embargo, en  muchas ocasiones tendrán que tomar decisiones importantes en lo personal donde evitar lo temido sera muy difícil. 
Aunque a más de uno le resulten curiosas o sorprendentes, las fobias no son un trastorno extraño. De hecho, son muy comunes. Los expertos calculan que las fobias en su conjunto tienen una incidencia en el 5% de la población mundial. Esto significa que una de cada veinte personas padece algún tipo de fobia. Las mujeres padecen fobias con más frecuencia que los hombres.

Estos miedos tan intensos pueden ser hacia un objeto en particular o hacia una situación específica. Por ejemplo: miedo a volar, a las alturas, a ciertos animales, a la sangre,etc.
Según su temática pueden ser de:
  • Tipo animal: miedo a insectos o animales.
  • Tipo ambiental: miedo a las tormentas, al agua...
  • Tipo sangre-inyecciones.
  • Tipo situacional: el miedo alude a situaciones concretas como conducir, ascensores, aviones...
  • Otros tipos: al atragantamiento, al vómito o a enfermarse.

FOBIAS MÁS COMUNES
Estas son algunas de las fobias más comunes: 
  • Acrofobia: miedo a las alturas 
  • Aracnofobia: miedo a las arañas 
  • Nictofobia: miedo a la oscuridad
  • Patofobia: temor a la enfermedad 
  • Pirofobia: temor al fuego
  • Claustrofobia: miedo a espacios cerrados 
  • Hematofobia: temor a la sangre 
  • Zoofobia: temor a un/unos animales
  • Tanatofobia: miedo a la muerte
  • Hidrofobia: temor al agua
Si os a parecido un tema interesante o queréis saber más aquí tenéis un vídeo sobre las fobias y como se adquieren:

jueves, 24 de mayo de 2012

¿Tengo ANSIEDAD?

Hoy vamos a hablar de un tema muy extendido en nuestra sociedad, en nuestro día a día escuchamos en muchas ocasiones "Tengo ansiedad" pero...realmente sabemos ¿qué es y que síntomas tiene?. Vamos a verlo...

La ansiedad es una emoción normal que cumple una función adaptativa en algunas situaciones. Todos los seres necesitan poseer algún mecanismo de vigilancia para asegurar su supervivencia y la ansiedad cumple ese papel en numerosas situaciones. Por lo tanto, es normal, y deseable, que un ser humano tenga miedo cuando se avecina un peligro real. De hecho nuestro organismo está preparado para aprender a sentir miedo y ansiedad en determinadas circunstancias como una manera de prevenir situaciones peligrosas o dolorosas.

Sin embargo, a veces esta capacidad preventiva no funciona bien, y se producen falsas alarmas ante estímulos inofensivos. De esta forma nos encontramos frente a posibles trastornos de ansiedad.

Los trastornos de ansiedad se caracterizan por tener ansiedad o miedo como elementos principales del sufrimiento humano. Cada trastorno se refiere a un conjunto característico de síntomas y sensaciones que suelen aparecer en la misma persona.

Los principales trastornos de ansiedad son:

  • Agorafobia
  • Fobias específicas: a algún animal (perros, arañas, cucarachas...), a volar, conducir...
  • Fobia social
  • Trastorno de estrés postraumático
  • Trastorno obsesivo - compulsivo
  • Trastorno de ansiedad generalizada

Se calcula que entre un 15% y un 20% de la población padece, o padecerá a lo largo de su vida, problemas relacionados con la ansiedad con una importancia suficiente como para necesitar tratamiento. La mejora espontánea de los problemas de ansiedad es improbable. Sólo se produce en muy pocos casos. En la mayoría de los casos la ansiedad tiende a mantenerse, e incluso a extenderse y generalizarse. Tratar de sobreponerse a base de fuerza de voluntad, como piensan algunas personas, no es efectivo. Querer que los síntomas desaparezcan no da resultado, no es suficiente. Lo más conveniente es tratarse con la mayor brevedad posible. La gran mayoría de los casos mejoran siguiendo el tratamiento adecuado en cada caso.

SÍNTOMAS

Los síntomas característicos de la ansiedad son muy variados y pueden ser clasificados en diferentes grupos:

FÍSICOS: Opresión en el pecho, falta de aire, temblores, sudoración, náuseas, vómitos, alteraciones de la alimentación, taquicardia, tensión, rigidez muscular, cansancio, hormigueo...

PSICOLÓGICOS: Inquietud, ganas de huir o atacar, sensación de vacío, sensación de extrañeza o despersonalización, sensación de amenaza o peligro, temor a perder el control, agobio, sospechas, incertidumbre, dificultad para tomar decisiones, inseguridad,...

CONDUCTA: Estado de alerta e hipervigilancia,  torpeza o dificultad para actuar, impulsividad, bloqueos, inquietud motora, hiperactividad, posturas cerradas, rigidez... 

COGNITIVOS: Dificultades de atención, concentración y memoria, aumento de  despistes y descuidos, expectativas negativas, preocupación excesiva, rumiación, pensamientos distorsionados e inoportunos, sensación de confusión, recuerdo sobre todo de cosas desagradables, incremento de las dudas, sobrevalorar pequeños detalles desfavorables...

SOCIALES: Irritabilidad, ensimismamiento, dificultad para iniciar o seguir una conversación, en unos casos, y verborrea en otros, bloquearse o quedarse en blanco, dificultades para expresar las propias opiniones, temor excesivo a posibles conflictos...

No todas las personas tienen los mismos síntomas, ni éstos la misma intensidad. Cada persona, según su vulnerabilidad biológica y/o psicológica, se muestra más predispuesto o susceptible a unos síntomas u otros.

Que paséis un feliz fin de semana!! 

jueves, 17 de mayo de 2012

HOMBRES Y MUJERES ¿Somos tan diferentes?



Esta demostrado científicamente que entre hombres y mujeres existen claras diferencias y no sólo a nivel físico sino también a nivel psicológico.

Las diferencias físicas son indiscutibles y afectan en parte a la conducta de hombres y mujeres. Las diferencias psicológicas pueden derivarse de diferentes factores como la cultura, la socialización y el ambiente en general.

Sea cual sea el origen, las diferencias existen y lo mejor es usarlas de una manera provechosa; además si esas diferencias son bien entendidas y aceptadas, puede contribuir a que la pareja se complemente y consolide como tal.

Las diferencias físicas, se reafirman desde el inicio de la vida, pero ¿y las diferencias psicológicas? ¿Sabes cuáles son?. Estas son las más comunes que se perciben entre hombres y mujeres.

La mujer: 

1. Es predominantemente verbal, se enfrenta a los problemas hablando, muy pocas veces incurre en violencia.

2. Es social, se orienta hacia la gente. 

3. Posee un alto grado de intuición. 

4. Se apasiona más por las tareas que emprende, proyecta sus emociones y su propia identidad en el trabajo que realiza. 

5. Mucho más emotiva. 

6. Se interesan más por los detalles humanos y personales, así como por las anécdotas de los demás. 

El hombre: 

1. Es predominantemente físico, afronta los problemas actuando, y en las discusiones puede llegar a ser violento. 

2. Realiza sus tareas de manera intensa y objetiva; mantiene su personalidad al margen del trabajo. 

3. Es mucho más práctico. 

4. Son menos intuitivos y más lógicos.

5. Se orientan hacia cuestiones prácticas, las tareas, las obligaciones y las cosas, más que hacia las personales. 

6. Se interesan más por los hechos y los datos concretos. 

Estas diferencias pueden parecer "simples", pero son realmente relevantes para la vida en pareja. 

Por nuestro lado sentimental, las mujeres podemos malinterpretar muchas acciones de nuestra pareja; acciones que en la mayoría de los casos,no fueron intencionadas, sino más bien hacen referencia a esa característica del hombre de ser más prácticos y lógicos. 

Esto es básico para poder construir una vida más feliz, alejados de las mal interpretaciones y de los conflictos, si se comprende a ciencia cierta que SÍ hay diferencias entre nosotros y en el conocimiento de ellas puede encontrarse la clave para que todo sea más fácil. 

Quizás en el momento será difícil recordar estas diferencias que hay entre los hombres y las mujeres, pero al menos se tendrá una base para que después de algún enfrentamiento, se pueda dar un mejor análisis de la situación. 

¡Así que no olvides las diferencias...pueden hacer que tu vida sea más fácil y placentera! 

Os adjunto un vídeo que habla de todas estas diferencias que hemos comentado... 


Hasta la próxima semana!!!

lunes, 14 de mayo de 2012

¿Cómo estará hoy mi estado de ánimo?


Hace unas semanas hablamos de cómo afectan los cambios estacionales en nuestro estado de ánimo. Hoy os propongo un tema parecido, ¿Cómo afecta el tiempo en nuestras emociones? Vamos a verlo...

No es un tópico. No es lo mismo afrontar un día soleado y luminoso que una jornada gris y lluviosa. Y es que el clima puede llegar a influir mucho sobre el organismo, ya que tanto la temperatura como la humedad ambiental influyen de forma significativa en nuestro ánimo. 

EL SOL

Un día de sol eleva el estado de ánimo, y, por esto, en los países cálidos las personas son más alegres que en los fríos. ¿Cuál es el motivo? La radiación ultravioleta inhibe la producción natural de melatonina, una hormona producida que desencadena el sueño. Por eso, el sol actúa como despertador natural y nos llena de energía. Además, sus rayos disparan los niveles de serotonina, una de las hormonas necesarias para el "bienestar", y cuya carencia es capaz de desencadenar depresiones graves.

Pero hasta lo bueno resulta indigesto cuando se toma en grandes dosis, y lo mismo sucede con las temperaturas. Cuando pasamos una ola de calor, se extiende el mal humor y los consiguientes conflictos. El motivo es que el área de control de temperaturas del cerebro está muy próxima a la de las emociones, y parece que un "recalentamiento" del primero tiene el mismo efecto sobre el segundo.

EL VIENTO

Por otro lado, el viento influye sobre la salud dando lugar a lo que se conoce como ‘ciclonopatía’, ya que, curiosamente, determinados vientos producen alteraciones físicas en muchas personas produciendo sensibles alteraciones como: irritabilidad, insomnio, angustia, fatiga o palpitaciones. 

LA LLUVIA

Existen personas muy sensibles a la lluvia. En ellas lo que ocurre en el exterior influye mucho sobre sus estados anímicos. Aunque parezca extraño estas personas empiezan con cierta sensación de soledad tan solo con ver la el día nublado. Sienten que la ausencia de claridad obstruye su corazón, sin importar la hora sienten que todo está obscuro asocian esta obscuridad con soledad, quietud y lejanía.
Hay que tener en cuenta que no es toda clase de día lluvioso la que causa en ellos este cambio de estado de ánimo. Todo depende también de cómo se sienta en esos días y de si tienen a su lado personas que les emiten cierta energía y compañía.

Es curioso saber cómo el tiempo puede llegar a influirnos de esta manera ¿verdad?

Hasta el próximo día...

jueves, 10 de mayo de 2012

ASERTIVIDAD ó EL ARTE DE DECIR ¡NO!

La asertividad forma parte de las habilidades sociales que tenemos las personas, y es aquella que reune las conductas y pensamientos que nos permiten defender los derechos de cada uno sin agredir a los demás ni ser agredido.

La asertividad es una cualidad que debemos tener todos los seres humanos, ya que ser asertivo es: Actuar y decir lo que pensamos, en el momento y lugar adecuados, con franqueza y sinceridad, así se evitarían muchos dolores de cabeza. Esforzarse por ser asertivo, garantiza la plena convivencia con los demás. Es mostrar quien eres y como eres, aceptando la individualidad que tenemos cada uno de nosotros.

Pongamos un ejemplo: Te sientas en un restaurante a cenar. Cuando el camarero te trae lo que has pedido, te das cuenta de que la copa está sucia, con marcas de pintalabios de otra persona. Podrías hacer tres cosas:
  1. No decir nada y usar la copa sucia aunque a disgusto.
  2. Armar un escándalo en el local y decirle al camarero que nunca más vas a volver  a ese sitio.
  3. Llamar al camarero y pedirle que por favor te cambie la copa.
Este ejemplo ilustra los tres estilos de respuesta que tenemos las personas:

PASIVO: Personas que miran hacía abajo al hablar, voz baja, hablan poco, no expresan sus intenciones, utilizan entradillas cómo "Te importaría mucho...", "No te molestes...", "Quizá no es importante...".

ASERTIVO: Mira a los ojos de la persona con la que está hablando, habla fluida, gestos firmes, honesto/a, respuestas directas a la situación, utilizan entradillas como "Pienso", "Siento", "Qué te parece...", "Hagamos...".

AGRESIVO: Mirada fija, voz alta, gestos amenazantes, postura intimidatoria, utilizan frases cómo "Si no tienes cuidado...", "Deberías...", "Harías mejor en...".

La mayoría de personas no estamos encasilladas en uno solo de estos modelos, somos una mezcla de ellos. Lo que sería más conveniente es que en nuestro estilo de respuesta fomentásemos las características del estilo asertivo por los efectos que producen, hace que resolvamos los problemas de forma más eficaz, te sientes a gusto con los demás y contigo mismo por que expresas lo que sientes, te sientes con control de tus propias emociones y sentimientos, es bueno para tí y los demás expresar todo lo que llevas dentro de una forma correcta.

Ser asertivos en pareja

Muchas parejas tienen serios problemas de relación porque uno o ambos miembros se comportan siguiendo estilos agresivos o pasivos que provocan en el otro respuestas inadecuadas, dando lugar al desajuste personal y emocional de uno o de los dos.

Cómo ya sabes, la comunicación es uno de los pilares básicos en los que se apoya una relación de pareja, y por lo tanto, donde más claramente se ponen de manifiesto los comportamientos asertivos o no asertivos.

Estas son algunas habilidades de comunicación que pueden ayudarnos a ser un poco más asertivos con nuestras parejas y expresar nuestros pensamientos y emociones de forma más saludable para los dos:

1. Dar gratificaciones: verbales y materiales. Hay que explorar qué es lo que más le gusta a nuestra pareja y no dar por hecho que le gusta “lo que a todo el mundo”.

2. Agradecer que nos gratifiquen: a veces, se da por supuesto que el otro debe llevar a cabo determinados comportamientos positivos y que no tenemos porqué agradecérselo. Mostrar abiertamente que nos alegramos le servirá de refuerzo para repetirlo otra vez y de información de que nos gusta que lo haga.

3. Pedir gratificaciones: normalmente pensamos que no hay que pedir las cosas porque es artificial y que el otro debe saber lo que queremos y dárnoslo. Nadie, por muy enamorado que esté, es adivino y necesitamos saber exactamente qué le gusta a la otra persona para poder dárselo a su gusto. Hay que desterrar la idea de que pedir es rebajarnos y comunicar abiertamente qué y cuánto nos gustaría que hiciera la otra persona por nosotros.

4. Expresar sentimientos negativos: es necesario que en una pareja se comuniquen sentimientos de tristeza, enfado, malestar, frustración, etc., pero haciéndolo de una manera asertiva, para no terminar, como ocurre muy frecuentemente, en peleas y acusaciones. Para ello, hay que:
  • Hablar el tema conflictivo de una forma muy directa, sin “dar nada por supuesto”
  • Expresarlo en el momento y no cuando ya ha pasado el tiempo y el otro no sabe de qué le estamos hablando
  • Expresarlo de forma activa, no como víctimas (“yo me siento..” en vez de “tú me haces sentir…”)
  • Describir nuestra propia conducta y la del otro sin acusar. “Mientras yo friego, tú te pones a ver la tele y eso me parece injusto”, en vez de “eres un caradura, me tienes como una esclava a tu servicio”.
5. Empatizar: Esta es una de las conductas que menos aparecen en las parejas: la capacidad de ponerse en el lugar del otro y ver los problemas desde su punto de vista. Convendría, de vez en cuando, realizar una inversión de roles en la pareja, para que ambos se dieran cuenta cómo ve las cosas el otro.

6. Enfrentarse a la hostilidad inesperada o al mal humor: no todo son rosas en una pareja y, con mucha frecuencia, uno de los dos llega cansado, enfadado o irritado. Muchas veces descargará su mal humor en el otro miembro de la pareja, sin que éste tenga nada que ver con el asunto. La persona asertiva puede reaccionar de dos formas:
  • Asertividad repetida: el miembro que no esta enfadado de la pareja responde a la irritabilidad del otro mediante la repetición de una negativa para asumir la culpa o el sufrimiento del compañero. La técnica es la del “disco rayado”: “yo no voy a estropear una noche porque tú estés de mal humor” o “yo no tengo nada que ver con tu mal humor”.
  • Asertividad empática: se empieza por empatizar con el otro poniéndose en su lugar: “parece que estás muy enfadado esta noche”, y a continuación, se utiliza una frase asertiva que exprese una postura constructiva y firme : “pero creo que ese enfado viene de otras personas y yo no soy responsable de ello”.
Ahora a ponerlo en práctica...nos vemos la próxima semana!!!

lunes, 7 de mayo de 2012

¿POR QUÉ NOS DEPRIMIMOS?


Estamos habituados a utilizar la palabra "depresión" con demasiada frecuencia. Cuando tenemos un mal día, cuando nuestro estado de ánimo está un poco más bajo de lo habitual o incluso cuando estamos cansados, la expresión que acude a nuestra mente es "estoy deprimido".

Pero, la depresión es mucho más que eso; es un serio trastorno emocional que implica grandes cambios en nuestra forma de sentir, pensar y actuar.

Nuestras emociones cambian considerablemente. Puede que tengamos ganas de llorar, que notemos tristeza, irritabilidad o ansiedad. También a nivel corporal, se producen cambios, como notar cansancio constante y excesivo, pérdida de apetito, problemas de sueño, tensión muscular, opresión en el pecho, disminución del deseo sexual, entre otros...

También notamos modificaciones en nuestra forma de pensar: tendemos a ver el lado más negativo de las cosas. Solemos pensar mal acerca de nosotros mismos, nos quitamos valor y nos culpamos por cosas que hicimos en el pasado. Nuestra autoestima se reduce significativamente. El futuro se percibe como un callejón sin salida, sin esperanzas y con pocos deseos de continuar.

Nuestra forma de actuar va en consonancia con todo lo anteriormente mencionado. Tendemos a ir reduciendo nuestras actividades, nos volvemos pasivos, cada vez tenemos menos ganas de hacer cosas, de ver gente, o incluso, de ir a trabajar.



¿POR QUÉ NOS DEPRIMIMOS?

La pregunta sería, ¿que le ocurre a una persona para llegar a este estado de tristeza y pasividad?.

A continuación tenemos la respuesta...

Sabemos con un fuerte respaldo científico que, para que una persona se deprima, es necesario que en su ambiente ocurran cambios que se perciban como desagradables. La expresión que utilizamos los psicólogos es "pérdida de reforzadores", que significa que la persona pierde algo o a alguien que considera valioso.

La depresión puede ser producida por cambios vitales como: enfermedad propia, problemas de pareja o familiares, muerte o enfermedad de personas queridas, problemas económicos, problemas ó pérdida del trabajo, cambios de domicilio, sufrir otro problema psicológico, o cualquier otra situación en la que la persona se vea privada de algo que considera muy importante.

Desde este punto de vista, cuando la persona percibe estas pérdidas pasaría por un periodo normal de tristeza, pero si no sabe afrontarla con eficacia, empezará a sentir los cambios emocionales, cognitivos y conductuales que hemos comentado al principio y empezaría a deprimirse.

Parte de estos cambios implican modificaciones en el funcionamiento bioquímico del Sistema nervioso central. El cerebro segrega menos neurotransmisores, y ello ayudaría a que la depresión se consolidara. 


Os adjunto un articulo de por qué los antidepresivos causan más daños que beneficios publicado por el colegio oficial de psicólogos:

Espero que el tema os haya parecido interesante, ahora conocéis un poco mejor la patología que ya se está calificando como "la epidemia del siglo XXI". 

jueves, 3 de mayo de 2012

¿Ayuda la actividad física a nuestra mente?

Si realizáramos una encuesta en plena calle y preguntáramos por los beneficios del deporte, sin duda la mayoría de respuestas irían relacionadas con la estética, es decir; con perder unos kilos de más para estilizar la figura. En  gran parte tienen razón ya que el deporte nos ayuda a mantener una mejor imagen, pero hay muchos otros beneficios en la actividad física dependiendo de la edad y de las circunstancias de cada persona. 

Diversos estudios han demostrado que realizar deporte físico es beneficioso para la salud. Por un lado están los beneficios a nivel físico ya que, según la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud), la realización de actividad física de forma continuada prolonga la longevidad y protege contra el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, obesidad, hipertensión... 

Al mismo tiempo el ejercicio físico regular nos ayuda a nivel psicológico a afrontar la vida con mayor optimismo y energía, ya que aumenta nuestra autoestima y nos hace sentir bien. A nivel mental podemos decir que mejora algunos trastornos mentales como la depresión y la ansiedad. 

La evidencia científica ha demostrado que muchos de los síntomas asociados a la depresión pueden ser manejados y controlados de forma más efectiva si se complementan con ejercicio físico. Pero para que tenga este impacto positivo deben cumplirse ciertas condiciones como mantener suficiente regularidad y duración.

Por el contrario para aplacar los síntomas de ansiedad, tanto la frecuencia como la duración del ejercicio, son importantes. Se ha observado que existe una mayor disminución de los síntomas padecidos por este trastorno, cuando el ejercicio es bastante intenso. Además esta reducción de los síntomas “permanecen” en el organismo de la persona sólo durante 24 horas, lo que obliga a estar diariamente realizando algún tipo de ejercicio físico para mantener estos beneficios.

Esto da por demostrado que la práctica deportiva es una actividad más que saludable y que es muy conveniente para el fortalecimiento mental y para  el mantenimiento de una vida equilibrada.

NIÑOS

Lo mas importante para que el deporte infantil sea efectivo es seleccionar el adecuado a cada niño/a en particular, evitando de esta forma que se convierta en un elemento negativo. Ante todo habrá que preguntarles cual es el deporte que más les gustaría practicar y no hacer de la práctica deportiva una obligación, dentro de su apretada agenda de actividades extraescolares. 


El objetivo fundamental es lograr la mejora de aspectos físicos, psicológicos y sociales, así como la diversión de los/as niños/as a través de la práctica deportiva. El practicar deportes no solo le divertirá sino que lo ayudará a prevenir enfermedades, promoviendo una vida sana y feliz. 

Los beneficios para un niño/a que practique deporte son muchos pero los principales serán los siguientes: 

1-Aumentara su crecimiento

2-Aprenderá a tener responsabilidades y obligaciones que cumplir

3-Le enseña a ser más colaborador y menos individual ya que tendrá que   respetar las normas, los turnos y a la figura de autoridad (profesores)

4-Le ayuda a superar la timidez o a frenar impulsos excesivos

5- Mejorará su coordinación de movimientos

6-Inserta al niño/a en la sociedad puesto que aprende a seguir reglas

7-Estimulará su higiene y su interés por la salud

Mañana ya Viernes!!! Espero que disfrutéis del fin de semana y que aprovechéis estos días tan buenos para hacer algún deporte al aire libre.

Hasta la semana que viene...