lunes, 19 de junio de 2017

Eyaculación precoz

La eyaculación precoz es el problema sexual más frecuente en los hombres, sin embargo, son muy pocos los que lo confiesan al médico. Un error muy habitual ya que la eyaculación precoz tiene solución siempre que sea con la ayuda de un profesional.


La eyaculación precoz es la eyaculación sin control y prematura, que se produce con una mínima estimulación sexual e imposibilita seguir con el acto sexual para satisfacerse a sí mismo y a la pareja.

Existen dos tipos: la primaria, cuando ha estado presente a lo largo de la vida sexual del hombre y la secundaria, que aparece relacionada con la disfunción eréctil y se soluciona tratando estos problemas de erección.




Síntomas de la eyaculación precoz

- La eyaculación que se produce sin control antes de lo que uno mismo o su pareja quisiera.

- La eyaculación que siempre o casi siempre se produce dentro de un minuto de la penetración vaginal.

- La incapacidad para retrasar la eyaculación en todas o en casi todas las penetraciones vaginales.

- Consecuencias personales negativas, como el estrés, la frustración o la evitación de la intimidad sexual.



¿Qué lo causa?

La ansiedad es una de las principales causas de eyaculación precoz. Un alto nivel de estrés o nerviosismo, la frustración o la vergüenza pueden tener como consecuencia que el hombre pierda el control durante el coito.

- Causas biológicas: a nivel neurológico, se cree que este trastorno se produce por una alteración en la sensibilidad de los receptores cerebrales de la serotonina. De hecho, en la eyaculación precoz primaria se reconoce que puede existir un trastorno genético que altera esta sensibilidad de los receptores de serotonina.

- Relaciones sexuales infrecuentes: existe una mayor tendencia a ser eyaculadores precoces aquellos hombres que tienen relaciones sexuales con frecuencia.

- Algunos trastornos como la depresión, el trastorno bipolar o el estrés postraumático también pueden contarse entre las causas de la eyaculación precoz.

- Infecciones de la vía urinaria o de la próstata. La prostatitis crónica es causa, en muchas ocasiones, de disfunciones sexuales.

- El consumo de alcohol y el tabaquismo crónico pueden originar también disfunción eréctil.

- Los fármacos y las drogas como la cocaína, marihuana, diuréticos, antihipertensivos y digoxina se relacionan habitualmente con este problema.

- Trastornos neurológicos: neurosífilis, esclerosis medular y neuropatías.

- Trastornos hormonales: defectos en la tiroides y las glándulas suprarrenales. 




Dependiendo de la causa que lo genere, podemos diferenciar tres tipos de eyaculación precoz:

Eyaculación Precoz Psicológica

La tensión y el nerviosismo provocan que el hombre eyacule, ya sea porque se trata de un nuevo encuentro sexual o por haber fallado en casos anteriores.

Esta situación aumenta el estado de ansiedad provocando eyacular de forma precoz nuevamente, pudiendo entrar en un cículo vicioso.


Eyaculación Precoz Orgánica

Esta eyaculación se produce debido a la hipersensibilidad que el hombre presenta en el glande que hace que sienta más de lo normal y, por tanto, eyacule de forma precoz.

Aprendizaje defectuoso

La causa, en este caso, es la falta de aprendizaje del control eyaculatorio. El hombre aprendió a eyacular sin apenas estimulación sexual, transformándolo en un hábito que ha repetido siempre. Es difícil abandonarlo sin la ayuda de un médico experto. 

¿Tienes eyaculación precoz? ¿Tu pareja lo tiene? ¿Cómo manejáis esta situación o que soluciones habéis probado? Cuéntanos tu experiencia que seguro va a ayudar a otras personas.


Hasta el próximo día!

lunes, 12 de junio de 2017

Culpa por la enfermedad de mi hijo/a

¿Habré hecho algo mal? ¿En qué me habré equivocado? ¿Tendrá algo que ver mi conducta o estado de ánimo durante el embarazo? 

Estas son algunas de las preguntas que muchos padres de un niño con alguna enfermedad o trastorno, se plantean tras el nacimiento o tras el diagnóstico de la patología.

No obstante, el primer paso tras este diagnóstico debe ser progresivamente aceptarlo y darse cuenta de que no es culpa de nadie.

La enfermedad de un niño suele afectar a toda la familia pero principalmente a los padresSi es grave, crónica o deja secuelas, supone un gran impacto emocional para todos los miembros de la familia. Si es leve, también puede causar estrés y angustia





Ante la enfermedad o trastorno de un hijo/a, es normal tener sentimientos de dolor, angustia, ansiedad, rabia, impotencia, miedo, y también, es normal sentir alegría en ocasiones, aunque el pequeño/a esté enfermo. Debes cambiar el foco y también alegrarte por sus avances como por ejemplo, que hoy haya comido bien, porque ahora está contento y darle lo mejor de ti.  

Es muy saludable permitirte sentir y expresar todos los sentimientos que tengas. Busca el momento y la mejor manera de expresarlos y gestionarlos. Permítete llorar, reír, decir lo que sientes. Los sentimientos reprimidos son como una “olla a presión” o una “bomba de relojería” que puede estallar en cualquier momento. Necesitas un gran consumo de energía para mantenerlos ocultos. Esta energía será mucho mejor aprovechada para hacer frente a la situación.


¿Es mi culpa que mi hijo/a esté enfermo?

Hace poco en la consulta escuché cómo una madre, me relataba la agonía por la que estaba pasando en el hospital con su hijo, y como se confesaba culpable de la enfermedad porque consideraba que le había dado demasiada carne y qué ese era el motivo que le iba a llevar a morir. El comentario me dejó perpleja, ya que, ella había recibido toda la información por parte de los médicos de cuál era el motivo de la enfermedad de su hijo y, a pesar de eso, no le servía. Ella no sólo veía morir a su hijo sino que se sentía partícipe de esa muerte. Era completamente absurdo su dolor extra. Pero la culpa no suele atender a la razón. ¿Cómo se le había metido aquella maldita idea en la cabeza de aquella mujer?

El sentimiento de culpa es devastador. Puede deshacer la vida de una persona, y atormentarla durante muchos años, o el resto de su existencia, convirtiéndose en una carga insoportable.

El origen de la culpa puede ser algo que hicimos, o que dejamos de hacer, o con mucha frecuencia una interpretación de los hechos que nos lleva a sentirnos culpables cuando en la realidad tenemos pruebas objetivas de que no lo somos. 

Las personas, para sentirnos seguros, necesitamos relaciones de causa-efecto. Ahí están. Por eso, cuando aparece la enfermedad (inevitable condición asociada al hecho de ser humanos), y más si es grave, la consiguiente pregunta es: ¿qué he hecho mal?, o bien, ¿qué han hecho otros mal?

Y ahí es cuando aparece el sentimiento de culpa. Este sentimiento de culpa del familiar, afecta también a la persona enferma. El enfermo, que ya tiene bastante con lo suyo, puede experimentar la carga de sentirse culpable por el estado de ánimo de su madre, padre, hermano, etc, o de que se lo hagan sentir quienes le rodean.






¿Qué puedo hacer para dejar atrás la autoculpa?

Cuando hacemos algo que daña o perjudica a otra persona nos sentimos culpables. Nos arrepentimos y sentimos remordimientos, nos gustaría poder volver atrás para actuar de otra manera, pero ya es tarde. Pero en el caso que estamos hablando esa culpa es sin haber hecho nada la persona, es una culpa irracional

Por mucho que nos atormentemos, de nada sirve; así que no sigas preguntándote “¿y si…?”. Porque, en este caso, no tenías ningún control en la situación. 

Lo importante ahora es ver cómo haremos para calmar el sentimiento de malestar, el dolor que ese hecho nos está generando.

Pongamos por caso a Sofía. Se encuentra embarazada y en la última ecografía su ginecólogo ve que el corazón del bebé no late, ha fallecido. 

Tras esta noticia, Sofía empieza a preguntarse que algo que ha hecho ella ha sido la causa de la muerte, el sentimiento de culpa le oprime hasta casi dejarla sin respiración: el dolor que esto le supone es incalculable.

Empieza a preguntarse que si se hubiera dado cuenta antes no habría pasado, empieza a darle vueltas a todo lo que han pasado los días previos, que ha comido y empieza a pensar que ha hecho mal para que sucediera lo peor. 





Ahí está la clave para dejar de sentirse mal, en dejar de buscar respuestas en uno mismo y perdonarse.

En estos casos nos conviene fomentar los pensamientos que nos ayuden a aprender de la experiencia y asumir la situación sin que ello suponga vivir con el dolor toda la vida.

La enfermedad no es culpa de nadie. Sucede y punto. Si no enfermáramos no seríamos humanos. Cierto que hay hábitos y circunstancias que favorecen la aparición de determinadas patologías, pero no hay ecuaciones ni fórmulas, hay probabilidades

¿Conoces a alguna persona en esta situación? ¿Has tenido la mala suerte de vivir esta situación? Cuéntanos tu experiencia, ya que, puede ayudar a otros padres que pueden estar pasando por lo mismo. 

Hasta el próximo día!

lunes, 5 de junio de 2017

¿Porque somos infieles?

Las parejas son una de las formas más básicas de la sociedad. En ella, los dos miembros establecen reglas de convivencia que se espera que sean respetadas y cumplidas por la otra persona que la compone.

La manera de consolidar una relación, basándose en la atracción y el cortejo, lleva a la necesidad de tratar de conservarla, para evitar la pérdida y la ruptura.

Así, para mantener la relación y que no se deteriore, los que la conforman intentan mostrar amabilidad, compatibilidad, confianza, fidelidad, tener expectativas comunes, un buen nivel de comunicación, ser buenos amantes, ser atractivos, así como ser buenos educadores y cuidadores de los hijos. Al mismo tiempo, tratan de cuidar la economía y compartir las tareas favorables para la pareja o para la familia en general .




Esta filosofía de mantener la relación, no siempre es reciproca en las parejas, lo que lleva a la ruptura o en otros casos a la infidelidad

Algunas de las causas más comunes que llevan a la ruptura de una relación de pareja son: la falta de atención al cónyuge, el descuido que se tiene por los hijos, el maltrato, el rechazo, las discusiones, las peleas, los límites excesivos, las agresiones, la traición, el engaño, la mentira y la infidelidad, que es una conducta cada vez más habitual.

La infidelidad es una conducta generada por parte de una de las personas de la pareja, por la cual se rompen dos de los pilares fundamentales de una relación, la fidelidad y la confianza.


¿Qué es ser infiel?

El concepto de infidelidad no ha cambiado en absoluto con la llegada de Internet. Ser infiel, es simplemente, romper la confianza de la pareja cuando se mantienen secretos externos. En definitiva, somos infieles a nuestra pareja cuando le mentimos de forma consciente y a sabiendas de que nuestro comportamiento no es el correcto.

Actualmente, con la cantidad de redes sociales y app para conocer a otras personas se ha disparado la posibilidad de ser infiel. De hecho, hay portales de internet específicos para este menester con multitud de usuarios de todos el mundo. Un ejemplo de esto es el portal Gleeden para buscar amante. 


¿Cuáles son los principales motivos que llevan a la infidelidad?

Muchas son las causas que pueden llevar a una persona a ser infiel, vamos a ver algunas de ellas:

Vacío emocional o carencias afectivasEn un estudio de la Universidad de México han descubierto que ambos sexos mencionan que las necesidades o carencias se les han presentado en las áreas emocional y sentimental, como falta de amor y atención. Consideran que estos son dos aspectos fundamentales de la relación de pareja, ya que, la pareja se basa en la unión afectiva con la persona elegida, la misma que brinda equilibrio mediante la comunicación, un proyecto de vida en común, la convivencia, y esto, al no darse de forma fluida y favorable, se recurre a la búsqueda de una persona que pueda cubrir esta necesidad de cercanía afectiva o emocional

No creer en la monogamia. La persona infiel nunca ha tenido la intención de ser monógamo. A pesar de haberse casado o haber aceptado un compromiso. Nunca ha querido tener sexo sólo con su pareja. El matrimonio o unión, para él o ella, sería sólo es un sacrificio hecho para mantener en el tiempo una relación que consideran satisfactoria. 




Creer que el amor ha desaparecido. La persona infiel percibe erróneamente que el amor se ha acabado en la relación o ya no estar enamorado, porque ya no se da la intensidad sexual y romántica propia de los primeros pasos en una relación. 

Sentirse inseguro. El/la infiel se siente en inferioridad de condiciones respecto a su pareja: más viejo/a, más feo/a, con menos dinero… Así,  la infidelidad le sirve para reafirmar su valor en el mercado amoroso, subir la autoestima al considerarse deseable.

El aburrimiento. Aunque la relación en términos generales sea satisfactoria y proporcione bienestar, en algún momento simplemente una de las partes se aburre y quiere probar algo especial y/ nuevo.

La venganza. Algunas personas son infieles y engañan sólo como venganza por algún comportamiento de su pareja que consideran injusto. Quizás como sospecha de una infidelidad de la otra parte, antes de comunicar nada, preferimos ser nosotros también infieles.

¿Has sido infiel alguna vez? ¿Cuáles fueron tus motivos para serlo? Puedes contar tu testimonio de forma anónima y así ayudar a otras personas a entenderlo. 

Hasta la próxima semana!

lunes, 29 de mayo de 2017

¿Es bueno sobreproteger a tus hijos?

No debemos confundir la protección de nuestros hijos con sobreprotección. La protección hacia ellos es vital para sus vidas pero el exceso puede llevar a crear niños inseguros o tiranos. Cuando son pequeños nos necesitan y dependen de nosotros para casi todo pero a medida que van creciendo tenemos que fomentar su individualidad y autonomía.
Todos los animales, tienen por instinto, proteger y cuidar de sus crías durante un tiempo determinado, de forma que cuando la cría ya puede valerse por sí misma, comienza su andadura en el mundo en solitario, desprendiéndose de sus padres.
En el caso de los humanos, esta protección es más prolongada en el tiempo y no solo eso, en muchas ocasiones, esta protección, que en principio era necesaria para cuidarles y mantenerlos seguros, puede convertirse en algo realmente dañino para su salud mental en este momento estamos hablando entonces de sobreprotección.


¿Qué es la sobreprotección?


Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es distinguir un acto aislado de protección a nuestros hijos, de lo que es un estilo educativo basado en la sobreprotección. El acto aislado lo hemos puesto en práctica todos en alguna ocasión. Es algo natural, instintivo e inherente a nuestro mundo animal el que pretendamos proteger a nuestros hijos de un peligro puntual, que por nuestra experiencia, sabemos que puede generarle un riesgo.
Como deduciréis, es algo positivo proteger a nuestros hijos en situaciones de riesgo, ya que, es necesario y estrecha más aun el vínculo padre/madre-hijo. Por ejemplo, quien no ha quitado a un bebé algo pequeño de la mano por temor a que se lo trague y se atragante, o quien no ha pegado un grito o ha agarrado fuerte de la mano a su hijo cerca de un paso de cebra. Como os digo, es algo natural, lógico y necesario.
La cosa cambia sin embargo, cuando nuestros temores y miedos sobre la integridad física y mental de nuestros hijos, provocan una sobreprotección constante.

¿Qué peligros conlleva la sobreprotección?

1- La imposibilidad de que desarrollen sus habilidades

Sobreprotegiendo a nuestros pequeños estamos impidiendo el desarrollo de habilidades tan importantes como la solución de problemas, la generación de alternativas, la empatía y la autonomía.

2- Refuerzas que sean inseguros

La sobreprotección genera personas inseguras. Si no le aportamos las herramientas para solucionar sus propios problemas sin la ayuda de los demás, se verá incapaz de enfrentarse a ello por sí solo.

3- Personalidad dependiente

Si convertimos niños inseguros, desarrollaran una personalidad dependiente que le imposibilitará dar un paso por si mismos. De esta forma, la sobreprotección imposibilita su autonomía personal. A la larga, además, su autoestima y su autoconcepto también pueden verse mermados. 

4- Imposibilidad de aprender de sus errores

Si evitamos que el niño se haga cargo de sus responsabilidades, estaremos no le estaremos reforzando que conozca sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Así, no podrá recibir información de lo que debe mejorar, de la misma manera que tampoco podrá demostrar qué realiza de manera correcta para conseguir el refuerzo de la sociedad.
Esta privación de feedback personal mermará su capacidad de autocrítica, por lo que no sabrá aceptar sus errores ni aprender de ellos.

5- Insatisfacción

Todo ello, con los años, genera insatisfacción generalizada. A la larga, esta insatisfacción puede afectar a todos los ámbitos de su vida, sobre todo al personal. Con la sobreprotección, el niño convertido en adulto se le hará verdaderamente difícil mantener una vida ordenada y positiva, pueden ser frecuentes los problemas laborales, las relaciones tóxicas, y la imposibilidad de crear vínculos positivos basados en el respeto hacia la otra persona y hacia sí mismo.

¿Qué puedes hacer?

Como hemos visto, está en tu mano evitar estas conductas, por ello, te ofrezco algunas pautas para que puedas ofrecer a tu hijo los cuidados que necesita para sentirse seguro y querido, sin caer en una excesiva protección:

  • Deja que se enfrente a sus dificultades, que se adapte a un entorno que cambia constantemente y que desarrolle sus habilidades por sí mismo.
  • Déjale respirar, no estes permanentemente controlándole o "agobiándole" con preguntas o preocupaciones sobre su bienestar y salud.
  • Favorece que aprenda a pensar por sí solo, a que asuma nuevos retos, en el deporte, por ejemplo, a tomar la iniciativa y a que tome sus primeras decisiones. Proponle sugerencias, pídele su opinión, en definitiva, tenle en cuenta.
  • Fomenta que juegue o realice actividades con otros niños, sin la presencia constante de los adultos.
  • No le des todo lo que pida o todo lo que tu como padre crees que necesita. Muestrale el valor del esfuerzo y las enseñanzas que encierran las dificultades y la frustración.
  • Permanece a su lado cuando lo necesite, pero para apoyarle, no para solucionar sus problemas y realizar sus tareas.
  • Permite que pase algún tiempo con otras personas para establecer lazos afectivos con abuelos y tíos e “independizarse” un poco de vosotros. 
  • Tratale de acuerdo a su edad. Permítele que coma solo o se vista cuando ya sea capaz de hacerlo, y a medida que va haciéndose más mayor, ves añadiéndole nuevas tareas que fomenten su independencia y autonomía. 

¿Crees que has sobreprotegido a tu hijo/a? ¿Qué estas dispuesto a hacer para cambiarlo?

Nos vemos la próxima semana!

lunes, 22 de mayo de 2017

Trastorno obsesivo compulsivo de limpieza y orden



Tener y mantener la casa limpia y ordenada es natural y saludable, pero cuando de manera persistente y ansiosa se insiste en que todo debe permanecer en ese estado, es posible que exista una idea patológica sobre lo qué significa ser y estar limpio. Entonces es cuando hablamos de Trastorno obsesivo- compulsivo de limpieza y orden

El trastorno obsesivo compulsivo de limpieza y orden (TOC) es un trastorno de ansiedad que se caracteriza, por un lado, por pensamientos intrusivos recurrentes (obsesiones) sobre la contaminación, suciedad, gérmenes, limpieza y sobre la necesidad de que las cosas estén en el orden "correcto" y, por otro, por actos o conductas repetitivas (compulsiones) como limpiarse las manos, ropa, casa, ordenar objetos, etc. La persona realiza estas conductas para evitar el malestar (ansiedad) que los pensamientos obsesivos le provocan. El TOC de limpieza y orden es uno de los TOC más habituales.





¿Qué diferencia a una persona limpia de una persona con un TOC?

Las personas que padecen un TOC de limpieza y orden, limpian la casa todos los días, necesitan mantener las cosas siempre en el mismo lugar, se sienten incómodos si encuentran una mota de polvo o algo de un modo distinto al que esperan, repasan las tareas que otros realizan, necesitan lavarse las manos y/o objetos constantemente, consideran que si no limpian ellos mismos no estarán lo suficientemente limpias, llegan incluso a alterarse y pueden llegar a convertir la vida de quienes les rodean en un infierno

Ser limpio y ordenado que a priori podría considerarse una conducta positiva, se convierte en un Trastorno obsesivo compulsivo cuando esclaviza a la persona, le hace invertir mucho tiempo y le crea problemas en el entorno.

La línea que separa la manía de la obsesión, a veces, es más fina de lo que imaginamos. Si conoces a alguna persona que tiene esta obsesión y le impide llevar una vida normal, si invierte demasiado tiempo en lleva a cabo estos rituales de limpieza y orden y se sienten muy molestos cuando las cosas no se encuentran a su manera, es muy posible que presente este TOC de limpieza y orden y que, sea conveniente la ayuda de un psicólogo.


¿Qué causa el TOC de limpieza y orden?

Según el Obsessive-Compulsive Cognitions Working Group (OCCWG), las causas más importantes que lo disparan o generan son:

-- Intolerancia a la incertidumbre
-- Sobreestimación de la amenaza
-- Perfeccionismo
-- Responsabilidad excesiva
-- Creencias sobre la importancia de los pensamientos
-- Creencias sobre la importancia del control de los pensamientos propios
-- Rigidez de ideas
-- Falta de atención o de afecto
-- El estrés






¿Qué síntomas presentan?

  • Tienen pensamientos o imágenes repetidas de duda, miedo a gérmenes, la suciedad, si habrán podido contraer alguna enfermedad, etc. 
  • Realizan los mismos rituales una y otra vez tales como lavarse las manos, limpiar, evitar tocar algunos objetos o personas, colocar las cosas de determinada manera, etc. 
  • Tienen pensamientos y comportamientos que saben que son irracionales e indeseables pero que no pueden controlar.
  • Estos comportamientos o rituales, les generan un malestar significativo pero les producen alivio de la ansiedad ante los pensamientos generados previamente.
  • Invierten por lo menos una hora al día en estos pensamientos y/o rituales, lo que les causa angustia e interfiere en sus vidas cotidianas notablemente empeorándola. 

¿Cuál es el tratamiento a seguir?

El tratamiento psicológico de primera elección para el Trastorno obsesivo compulsivo de limpieza y orden es la exposición con prevención de Respuesta (EPR). Es un tratamiento altamente efectivo para la mayoría de personas con TOC, especialmente en aquellas con rituales conductistas como es el de limpieza y orden. Mediante este método la persona se va enfrentando, de manera jerarquizada de menos miedo a más a los objetos o situaciones temidas, ya sea directamente o con la imaginación al principio. A su vez, la persona es alentada a evitar sus rituales de seguridad para enfrentarse a la situación de forma "pura" y así ir perdiendo sus miedos.







Un ejemplo de situación podría ser: una persona que se lava las manos compulsivamente puede ser animado a tocar un objeto que cree está contaminado y luego la persona es instada a evitar lavarse durante varias horas hasta que la ansiedad provocada se haya reducido en gran parte (la ansiedad va disminuyendo a medida que pasa el tiempo, aunque la persona en un principio crea lo contrario). 

El tratamiento, comienza por una compulsión que provoque poca ansiedad en la persona, y una vez superada esta, se pasa a la siguiente de la jerarquía construida al principio del tratamiento, y así paso a paso, va siendo más capaz de enfrentarse a las situaciones y tolerar su ansiedad y, así, evitar los rituales. A medida que progresa el tratamiento, la mayoría de las personas que padecen el toc de limpieza y orden, gradualmente sienten menos ansiedad ante los pensamientos obsesivos hasta el punto que desaparecen, consiguiendo así, resistir los impulsos compulsivos.

¿Conoces a alguien con este trastorno compulsivo? ¿Conoces a alguna persona que lo haya presentado y tras el tratamiento a mejorado? Cuéntanos tu experiencia, ya que, seguro que puede ayudar a muchas personas. 

Hasta el próximo día!

lunes, 15 de mayo de 2017

¿Sufres chantaje emocional?

El chantaje emocional es una poderosa herramienta de manipulación con la cual alguna/as persona cercana a nosotros nos amenaza, directa o indirectamente, para castigarnos si no consigue lo que quiere.

Es un arma habitual en las relaciones de pareja, pero también entre amigos y familiares. El chantajista emocional se comporta de acuerdo con sus intereses, e intenta culpabilizar, incomodar y provocar miedo a la víctima del chantaje.





¿Por qué las personas utilizan el chantaje emocional?

Diversas razones pueden llevar a una persona a chantajear emocionalmente a otra, pero, una muy habitual es la baja autoestima, que puede generar que una persona se encuentre constantemente buscando la confirmación del amor de su pareja y provocando demostraciones de que la otra persona no le dejará ni abandonará.

Las personas con rasgos de personalidad narcisistas y con Trastorno Límite de la personalidad suelen emplear el chantaje emocional constantemente con sus familiares, amigos y pareja. Esta es una manera de reafirmar y consolidar su personalidad.

Los chantajistas emocionales en el uso que hacen o intentan hacer de los demás el miedo suele adquirir un papel protagonista: pueden tener miedo a perder al otro hasta ser rechazado, dejar de tener poder o de cambiar. 


Tipos de chantaje emocional 

Entre los distintos tipos de chantaje emocional más comunes se encuentran los siguientes:

-- Autocastigo: el chantajista emocional amenaza con hacerse daño a sí mismo si no consigue lo que busca.

-- Silencio: es una forma habitual de mostrar su enfado. Si tú, como persona manipulada, eres débil y vulnerable te arrastrarás.

-- Culpa: esta estrategia consiste en hacer sentir culpable a la otra persona para conseguir que cambie de actitud o de comportamiento.

-- Promesas: ofrecen promesas para conseguir un objetivo que casi nunca se cumple.

-- Dar y recibir: suelen ofrecer algo a cambio para poder mantener atada a la otra persona.


¿Estas sufriendo chantaje emocional?

Si empiezas a dudar de tu capacidad de mantener tus propias decisiones, si estas perdiendo la confianza en ti mismo, tus niveles de autoestima van decreciendo y lo peor de todo, te dejas convencer con sus tácticas y acabas perdiendo tu integridad, independencia, sueños y deseos, es posible que estés bajo la influencia de un chantajista emocional

Un exceso de empatía por esa persona o tus propios miedos que tanto condicionan nuestras vidas puede que sean lo que hace que no pongas tus propios límites y poco a poco este mermando tu bienestar.  

En otras ocasiones, la falta de carácter o de seguridad en ti mismo/a te impiden ser conscientes de la manipulación que hay de fondo y ponerle límites.




¿Cómo puedes evitarlo?


Antes de entrar en materia en el tema de aprender a manejar el chantaje emocional debes recordar qué es un tipo de manipulación que encubre la necesidad de sentirse amado, por parte del chantajista. Esta inseguridad en si mismo provoca que constantemente necesite salirse con la suya y hacer ver que sus opiniones son importantes y valoradas por los demás.

El chantajista emocional consigue manipular a la otra persona para que aparezcan remordimientos por sus comportamientos o actitudes y aumentar así su sentimiento de culpabilidad. En definitiva, el chantaje emocional consiste en obligar a querer, sentir, hacer o decir a la otra persona aquello que uno quiere.

Estas son algunas claves que te ayudarán a no caer en el chantaje emocional:

No cedasEl chantaje emocional, como hemos comentado, se emplea como un arma de control y poder sobre la otra persona. Lo principal para evitarlo es no ceder nunca a dicho chantaje, ya que, si no, te acabarás convirtiendo en un esclavo del manipulador.

No le permitas casi nada. Ten bien claro que el chantaje emocional forma parte de una relación tóxica, por lo que no tiene muy buen pronóstico. Este tipo de relaciones desgastan y "chupan" la energía. No permitas que un reproche puntual, una promesa incumplida o un enfado "tonto" se convierta en una costumbre, una tónica en tu relación, ya que, se acabará anteponiendo a cualquier otra conducta. Recuerda siempre que la manipulación no es amor.

Déjate de victimismosEvitar el chantaje emocional es sencillo si te rodeas de personas positivas que te tratan como te mereces, que confían en ti y que te apoyan. Debes abandonar ser una víctima para convertirte en aquella persona que quieres ser, sin que nadie se pueda interponer en tu camino. Tú vida es solo tuya, que nadie te la cambie. 

Consigue romper este circulo vicioso y tóxico en el que te has metido. Es imprescindible abrir los ojos o dejar que te los abran aquellos que te quieren. A menudo, no queremos escuchar aquello que no nos gusta, pero si quieres romper la conducta de manipulación del chantajista emocional, principalmente debes ser consciente de que se está produciendo. Háblalo con esa persona, utiliza la comunicación asertiva para que él también pueda salir de este tipo de conducta.

¿Te sientes chantajeado emocionalmente? ¿Conoces algún chantajista emocional? Cuéntanos tu experiencia, seguro que tu testimonio puede ayudar a otras personas.

Hasta el próximo día!!

lunes, 8 de mayo de 2017

Asexualidad

¿Es posible no sentir deseo sexual por nadie?

Según las investigaciones, parece ser que el 1% de las personas que viven en el mundo son asexuales, es decir, uno de cada 100 hombres o mujeres no sienten ningún tipo de atracción física ni hacia personas de su mismo sexo ni hacia el sexo opuesto. 

La asexualidad es la falta de atracción sexual, o el bajo o nulo interés en la actividad sexual

La asexualidad es diferente de la abstinencia sexual y el celibato, ya que estas otras conductas suelen estar motivadas por creencias personales o religiosas. La asexualidad, en cambio, se genera de otro modo, ya que, algunas personas asexuales se involucran en actividades sexuales a pesar de carecer de un deseo sexual hacia otras personas, y finalmente lo hacen, debido a otra gran variedad de posibles razones, tales como el deseo de complacer a parejas románticas o un deseo de tener hijos.

Ser asexual implica, de una forma rápida y concreta, poseer un apetito sexual mucho menos desarrollado o inexistente que una persona homosexual, heterosexual o bisexual. Si el sexo no te interesa o/y no es una parte significativa en una posible relación, es decir, serías capaz de vivir sin ello, el adjetivo "asexualidad" podría estar relacionado contigo.




¿Es la cuarta orientación sexual?

Algunos personajes televisivos como Sherlock Holmes, de Arthur Conan Doyle o Sheldon Cooper (The Big Bang Theory), son ejemplos de personas para las que el sexo es un mero trámite social, podrían ser ejemplos de personas asexuales de nuestra sociedad. 

Algunos colectivos asexuales están luchando por conseguir que la asexualidad se convierta en la cuarta orientación sexual, después de la heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad, algunos expertos apuestan por el reconocimiento de esta cuarta condición, aunque de momento no hay consenso sobre ello. Y es que las personas con un bajo deseo sexual siempre han existido, aunque hasta el siglo XXI no hayan tenido una palabra para definirse.

En 2004, Anthony Bogaert, doctor de la Universidad canadiense de Brock, publicó el estudio Asexuality: prevalence and associated factors in a national probability sample en el Journal of Sex Research, donde confirmó que el 1% de los británicos pertenecen al colectivo asexual.

Varias asociaciones de asexuales como, Asexual Community España, explican por qué reclaman ser reconocidos como una opción sexual, equiparable a la heterosexualidad, la homosexualidad o la bisexualidad. Buscan ser más visibles de cara a la sociedad para conseguir más derechos y respeto por su condición, comentan que la comunidad gay y lesbiana está reconocida, y así, la gente sabe que existen. 




¿Quieres saber si eres asexual?

Estas son algunas de las conductas que experimentan y manifiestan las personas asexuales:

-- Las personas asexuales no experimentan atracción sexual por nadie

-- La asexualidad es distinto a aquellas personas que carecen de deseo sexual y que encuentran esa situación como problemática

-- Hay un amplio espectro entre asexuales absolutos puros y "sexuales". Muchas personas se sitúan más en un punto medio.

-- La mayoría de las personas asexuales separan sexo de romance.

-- Entre las personas asexuales que experimentan atracción romántica, se pueden clasificar como heterorrománticos u homorrománticos.

-- Desde el punto de vista teórico una persona asexual no tiene ningún tipo de interés en el placer sexual.

-- A algunas personas asexuales, les gusta tener pareja pero no necesitan tener sexo. 'Asexuality.org' asegura que muchos asexuales tienen impulsos románticos sin tener impulsos sexuales, es decir, que necesitan sentirse realizados con una persona a su lado pero sin ningún tipo de compromiso en la cama.

-- Algunas personas asexuales, se sienten presionadas por su entorno por no tener pareja. 


-- Se sienten extraños ante las conversaciones de personas pertenecientes a otras inclinaciones sexuales que hablan habitualmente de sexo. Es habitual, que en las conversaciones se hable de sexo. Habitualmente una persona asexual, puede llegar a sentirse incómoda ante estas conversaciones por no tener la idea del amor y del cariño que tiene la mayoría de la sociedad.

¿Quieres saber más?

En este vídeo encontrarás el testimonio de 4 personas que viven su asexualidad sin miedo.

http://smoda.elpais.com/moda/video-cuatro-asexuales-cuentan-se-sienten/

¿Conoces a alguien asexual? ¿Eres asexual y te gustaría contarnos tu testimonio?

Nos vemos la próxima semana!

Un abrazo