martes, 18 de julio de 2017

Aprende a visualizar

La visualización nos ayuda a armonizar nuestro organismo y mente. Podemos llegar a dar un gran salto de calidad de nuestra vida si conseguimos lograr ese equilibrio tan deseado.


En otras palabras, la visualización consiste en una serie de imágenes mentales basadas en una fantasía o realidad. En el día a día, tendemos a utilizar la visualización cada vez que anticipamos una acción o evento. Por ejemplo, cuando tenemos que ir a comprar alimentos, inmediatamente tendemos a imaginarnos el supermercado o los alimentos que que vamos a comprar. A eso se le llama visualización.




¿Cómo se hace?




Empieza imaginando algo que te gustaría tener o vivir. Puede tratarse de una experiencia, una circunstancia que te gustaría mejorar, o un objeto que te gustaría poseer. 




Ahora colócate en una posición cómoda, que te permita relajar tu cuerpo completamente. Comienza a relajar cada parte de tu cuerpo, desde los dedos de los pies hasta la coronilla, y deja que toda la tensión salga de ti. Respira lenta y profundamente, y empieza a contar despacio hacia atrás, de 10 a 1. Siente como cada segundo tu cuerpo está más y más relajado.






Una vez estés completamente relajado, visualiza en tu mente esa imagen de aquello que te gustaría. Si es un objeto, imagínalo, visualízate utilizándolo, y sintiéndote feliz por ello. Si es una situación o una experiencia, imagina que está ocurriendo exactamente como a ti te gustaría. Puedes visualizar lo que la gente diría, o pensar en detalles que hagan la imagen más real.


El siguiente paso es retener esa imagen en tu mente y realizar afirmaciones positivas de esa visualización. Estas afirmaciones son parte muy importante de la visualización. Para terminar el ejercicio has de autoafirmarte con la siguiente frase: “Esto, o algo mejor, llega a mí de la forma más pacífica y armoniosa”.


Realiza este ejercicio tanto rato como quieras, y si lo disfrutas, repítelo tan a menudo como puedas. Después de un tiempo, descubrirás que entre otros beneficios, la visualización ayuda a adoptar una actitud positiva ante la vida, promueve el perdón, relaja el cuerpo e incluso fortalece las defensas. No pierdes nada por intentarlo.




Ejemplos de personas que utilizan la visualización


En el mundo del deporte podemos encontrar numerosos ejemplos. Tanto futbolistas, tenistas o atletas se encuentran, en muchas ocasiones, en situaciones de gran presión en que deben de dar su máximo rendimiento.







Entre las herramientas de la psicología del deporte que se pueden usar en el día a día por cualquier persona destaca la visualización.


Otro de los ejemplos que podemos encontrarnos son los cirujanos. Muchos de ellos, la noche de antes de una operación, repasan la operación visualmente en la almohada y, al contrario que los deportistas, que sólo visualizan haciendo las cosas de forma correcta el gesto competitivo, ellos tienen en cuenta las posibles complicaciones que pueden surgir en la operación.



¿Qué piensas sobre la visualización? ¿Estás preparado para ponerlo en marcha?

Cuéntanos tu experiencia si ya has realizado este ejercicio, puede ayudar a muchas personas.


Hasta el próximo día!

lunes, 10 de julio de 2017

Beneficios de las vacaciones

Ya está aquí el buen tiempo y es momento de disfrutar de uno de los mejores momentos: las vacaciones. ¿ya tienes planeados tus días lejos del trabajo? Según algunas encuestas, parece que el 36% de los trabajadores no planean usar sus días de vacaciones y el 37% no coge más de una semana al año. Sin embargo, las vacaciones aportan grandes beneficios, por ello, vamos a enumerarlos en este artículo. 

Si te gusta irte de vacaciones tanto como a mi y abandonar por unos días la rutina y “desconectar” de todo y de todos, dedicando unos días, solo y exclusivamente, al disfrute y relajación este post te interesa, ya que, vas a ver que las vacaciones son imprescindibles para tu salud mental

La realidad es que las vacaciones son más que necesarias, ya que nos ayudan a poder cambiar el chip y gracias a las agradables características de los meses de verano, nos permiten disfrutar y cargar las pilas para afrontar el frío y duro invierno que nos esperará.




¿Qué beneficios fisiológicos tiene?

El periodo de vacaciones tiene una serie de beneficios a nivel fisiológico como son: 

-- Descenso de la presión arterial. Un estudio estadounidense destacó que las personas que no disfrutan de vacaciones tienen un 30% más de probabilidades de padecer una enfermedad cardíaca que aquellos que si que disfrutan de ellas. Por lo que las vacaciones, ayuda a prevenir enfermedades cardíacas como hipertensión.

-- Disminuyen el estrés. Los días de descanso se genera una desconexión de la presión laboral y de las tareas, las responsabilidades se reducen y el cuerpo y mente de los trabajadores puede recomponer el estado de salud al estar alejados de las principales fuentes de estrés.

-- Mejora el estado anímico. Uno de los más significativos beneficios de las vacaciones es la mejora del estado emocional de las personas. En vacaciones puedes retomar tus relaciones sociales con amigos y familiares, también suponen una oportunidad para generar nuevas relaciones y vivir nuevas experiencias.

-- Potenciar la calidad del sueño. Estas dos últimas características mencionadas contribuyen a este factor de favorecer la mejora del sueño. Los españoles dormimos una media de poco más de siete horas al día y los expertos recomiendan un mínimo de ocho. La reducción de estrés y el aumento del bienestar, entre otros factores, ayuda a la conciliación de un sueño de mejor calidad.


Otros beneficios

Además de los beneficios comentados anteriormente, las vacaciones nos proporcionan más ventajas

-- Vivir más tiempo. Tener como mínimo unas vacaciones al año, aumenta en un 20% la calidad de vida y, como hemos dicho disminuye el riesgo de enfermedad coronaria.

-- Mejora la salud mental. Quienes se toman días libres frecuentemente son menos propensos a la depresión, la tensión y el cansancio.

-- Potenciar las relaciones. Las vacaciones ayudan a revitalizar relaciones personales, de pareja, de familia, incluso, las relaciones laborales, al distanciarse de vez en cuando del contacto diario con los compañeros.

-- Potenciar la creatividad y la inspiración. Al permanecer en un ambiente diferente, e incluso, en algunas ocasiones nuevo, el cerebro piensa diferente, de forma que se encuentran nuevas fuentes de inspiración y creatividad, generando nuevos aprendizajes.

-- Ser más productivo. Los días de descanso puede generar a las personas que los disfrutan la posibilidad de ser más efectivas durante las vacaciones para que los días sean provechosos. Además, al regresar descansados al trabajo, se mejora la productividad.

-- Disfrutar de la familia. Las vacaciones pueden son propicias para planificar actividades junto a la familia, donde se crean espacios para escucharlos y retomar los sueños en conjunto.





¿Cuanto tiempo duran esos beneficios?

Todo lo enumerado anteriormente es fantástico pero... ¿hasta qué punto siguen permaneciendo los beneficios de las vacaciones? No existe unanimidad respecto a este tema, pero los estudios parecen afirmar que no más de medio mes.

Estas son las conclusiones que saca Jessica de Bloom, profesora de la Universidad de Radboud (Países Bajos), en su estudio. Esta investigadora de psicología hizo un seguimiento a 96 trabajadores holandeses y atendió a cinco variables: estado de salud, de ánimo, tensión, energía y satisfacción.

En esta investigación, los trabajadores observados volvieron en mejor estado del que se fueron, se prolongó el seguimiento durante más tiempo y se observó que los niveles empezaron a disminuir a partir de la primera semana, hasta desaparecer por completo los efectos positivos en solo dos.

Sea como sea...¿Qué tienes pensado estas vacaciones?¿Notas estos beneficios en ti mismo?

Hasta el próximo día!

lunes, 3 de julio de 2017

Importancia de la alianza terapeutica

Que la terapia psicológica es útil en la inmensa mayoría de casos, nadie o casi nadie lo duda. Pero que en algunos casos el tratamiento falla, es una realidad a la que los psicólogos no podemos dar la espalda.



Se han dedicado muchos esfuerzos para investigar por qué en algunas ocasiones la terapia psicológica funciona y en otras no, y una de las líneas de investigación que más resultados ha obtenido es la alianza terapéutica, que no es más que el feeling entre el psicólogo y el paciente, las sensaciones que unen su interacción en la consulta.



La alianza terapéutica es el punto de encuentro entre el paciente y el terapeuta. Es un vínculo único que se establece en la terapia y sobre el que se basa la confianza y el entendimiento necesarios para abordar el proceso de cambio en el que el paciente se halla inmerso.





¿Por qué es tan importante la alianza terapéutica?

La alianza terapéutica es tan importante que predice el éxito de la terapia y explica su fracaso. Esto es así porque esta relación terapéutica es la que integra las necesidades, miedos y la vida del paciente, junto con los conocimientos, las técnicas y la empatía del propio psicólogo.

El primer contacto con el paciente es uno de los momentos de mayor importancia para el tratamiento. En esta fase, el objetivo principal no es otro que el de crear una relación personal que se caracterice por la cercanía y la confianza que permita llevar a cabo tanto el diagnóstico, como los primeros pasos del tratamiento.



¿Qué características tiene que tener una buena alianza terapéutica?

Para que la alianza terapéutica se produzca hay una serie de características que el propio psicólogo debe cumplir: 

-- Escucha activa. Uno de los grandes papeles de los psicólogos es escuchar al paciente sin juzgarlo, puesto que para que se abra completamente a nosotros y confíe, necesita saber que pase lo que pase le vamos a escuchar sin ninguna otra intención que ayudarle y enseñarle las técnicas y herramientas necesarias para calmar su malestar y mejorar.  

-- Empatía. Ponernos en su piel y entender lo que siente la persona que viene a buscar ayuda es fundamental y, no solo eso, sino también hacérselo ver. Expresarle, en alguna ocasión cómo te sentirías tú en su situación pero no lo que harías suele ayudar porque se trabaja a través de la comprensión y se genera confianza

-- Aceptación incondicional. En el momento en el que el paciente entra por la puerta el terapeuta debe dejar de lado todos sus prejuicios e ideas preconcebidas. El paciente es una persona desconocida que, como todos los seres humanos, cuenta con sus virtudes y con sus defectos.




-- Capacidad de adaptación. Cada caso es único, diferente, aunque profesionalmente tengamos a dos pacientes con la misma patología, eso no significa que lo que le funciona a uno deba funcionar necesariamente en el otro. Hay que realizar intervenciones individualizadas

Cómo psicólogos debemos ser dinámicos e ir adaptando nuestro discurso, nuestras estrategias de abordaje de los problemas y situaciones, a cada uno de los casos que tenemos delante.

-- Sinceridad y honestidad. Es imprescindible ser sincero y no transmitir falsas esperanzas. También como psicólogos debemos ser lo suficientemente sinceros con nosotros y con el paciente para aceptar que hay cosas que no sabemos, y ofrecernos si es necesario a buscar la información o derivar el caso si supera sus conocimientos.Tener cuidado con este punto y si sospecháis que la persona que os atiende no tiene los conocimientos o la formación necesaria o no veis resultados en un mes, os recomiendo que cambiéis de profesional hay mucho insconsciente trabajando.

¿Has ido alguna vez al psicólogo? ¿Te has sentido así con él/ella? ¿Para ti, qué características crees que tiene que tener un psicólogo?

Hasta el próximo día!

lunes, 26 de junio de 2017

¿Cómo se crea un trauma infantil?

Las situaciones, conflictos y problemas que vivimos durante la infancia, no siempre se quedan enterrados en el pasado. De hecho, muchas de esas vivencias se quedan enquistadas en lo más profundo del inconsciente y desde ahí ejercen su influjo sobre nuestra vida cotidiana, aunque la mayoría de las veces ni siquiera somos conscientes de ello. 

El trauma se define por la forma en que una persona reacciona e interpreta ante ciertos eventos que le suceden. Por tanto, lo que para una persona puede ser traumático, para otra puede no serlo, lo que hace que algunas personas pueden lidiar con el trauma y seguir adelante rápidamente. En cambio, otros, pueden no ser capaces de sobrellevarlo generando así un trauma psicológico

Algunos niños podrían ver un evento como traumático incluso aunque los adultos que se encuentran en su entorno no lo califiquen así. Por ejemplo, después de un incendio en su casa, los padres están ocupados arreglando los papeles con la compañía de seguros y reconstruyendo la situación pero los niños solo ven que sus juguetes y su habitación, en definitiva, las cosas que les hacían sentirse seguros, han desaparecido y han sido destruidas.

Cualquier evento que haga que un niño no se sienta seguro y protegido, puede ser interpretado como traumático. Debido a que la magnitud del trauma es calificado por la persona que lo experimenta, ninguna lista puede incluir todas las causas de traumas que pueden afectar a los niños aunque un poco más adelante veremos las situaciones más comunes que pueden generar un trauma psicológico




Principales causas que pueden generar traumas infantiles

Aquí tenemos algunas de las causas más habituales que pueden generar un trauma infantil:

-- Operación o enfermedad grave:  La permanencia del niño en el hospital debido a una enfermedad grave o una cirugía.

-- Presenciar un accidente: El niño ha sufrido un accidente automovilístico, una caída grave o una lesión deportiva, un incendio en su casa u otro accidente grave que amenaza sus sensaciones de seguridad y protección.

-- Falta de afecto. En ocasiones, no hace falta que lleguemos a extremos tan lamentables como un abuso o el maltrato infantil. Muchas veces, esos niños que crecen sin arraigo familiar o con unos padres que no han sabido, o no han querido estrechar ese vínculo imprescindible con sus hijos, provoca que se llegue a la madurez con muchas carencias y faltas.

-- Abuso constante e intenso: El menor es acosado por una o más personas a lo largo de un período de tiempo. Los abusadores podrían ser compañeros de clase, de equipo, vecinos u otras personas de la vida cotidiana o no del niño. 

-- Separación de los seres queridos: La separación del pequeño de sus seres queridos debido a un despliegue militar, un divorcio, un encarcelamiento puede generar desbarajustes psicológicos y generar un trauma psicológico

-- Desastres naturales: La vivencia del menor de un evento grave como un tornado, huracán, incendio forestal, inundación, etc. 

-- Abuso emocional: Un padre u otro adulto del entorno del menor que frecuentemente le insulta, humilla y le desvaloriza.

-- Sentirse traicionado: Una de las cosas que no perdonan los niños, es haber sido traicionados, sobre todo por alguno de sus padres. Sin embargo, se trata de una situación bastante común ya que muchos padres hacen promesas que luego no cumplen. De esta forma, generan en el niño la idea de que el mundo es un sitio poco fiable. Sin embargo, si no logramos confiar en las personas, nos convertimos en ermitaños, aislados del mundo, que nunca podrán lograr confiar en los demás y que pueden sentirse muy solos. Estas personas normalmente se comportan de manera fría y distante e intentan construir un muro en sus relaciones interpersonales y no dejan que los demás entren en su intimidad.

-- Abuso físico: Uno o ambos padres u otro adulto del entorno del niño, con frecuencia le empuja, agarra, abofetea o le tira objetos. El abuso físico también puede incluir golpes que le dejen marcas o le produzcan otro tipo de lesiones físicas.




-- Abuso sexual: Cualquier actividad sexual realizada entre un adulto y un niño. El abuso sexual también puede ocurrir entre niños. Esta actividad sexual puede incluir llamadas telefónicas con mensajes obscenos, tocarse, exponerse a pornografía, prostitución o violación. 

-- Abandono: Vivir situaciones en las que el menor tengan carencias en sus necesidades básicas como comer, usa ropa sucia y no tiene nadie que lo proteja. Puede ocurrir en cualquier entorno pero habitualmente en hogares donde los padres se encuentran demasiado ebrios o drogados y no se encuentran en condiciones para hacerse cargo del niño o para proporcionarle al niño las necesidades que pueda tener en cada momento.

-- Pérdida de un ser querido: El niño pierde a un padre biológico por divorcio, abandono, muerte u otra razón.

-- Aislamiento dentro de la familia: Vivir en un entorno donde parece que nadie en la familia parece querer al pequeño o no sentirse considerado ni importante ni especial. Los miembros de la familia no se cuidan los unos de los otros, no se sienten cerca los unos de otros ni se apoyan.

-- Violencia doméstica: Experimentar violencia doméstica por los padres del menor puede generar graves secuelas psicológicas. Este es un comportamiento utilizado por una persona en una relación para tener poder sobre el otro y/o controlarlo, es una conducta que puede generar en el menor el aprendizaje por modelado de la manera en la que puede conseguir las cosas. El abuso incluye acciones o amenazas de abuso físico, sexual, emocional, económico o psicológico. Esto incluye cualquier comportamiento que amedrente, intimide, aterrorice, manipule, dañe, humille, culpe, lesione o hiera a alguien.

-- Sentirse tratado injustamente. Hace poco se descubrió que los niños muy pequeños, de apenas 15 meses, ya tienen un sentido de la justicia lo suficientemente desarrollado como para catalogar una situación como desigual o igualitaria. Por eso, recibir una educación en la que han sido víctimas de injusticias frecuentes, maltrata profundamente su “yo”, transmitiéndoles la idea de que no son merecedores de la atención de los demás. 

-- Violencia comunitaria: Ser herido en algún acto violento o ser testigo de estos puede generar graves secuelas psicológicas y generara trauma psicológico. En ocasiones, es suficiente con que el niño escuche referencias a actos violentos para experimentar un trauma.

-- Enfermedad mental en su entorno: Alguien en el hogar del pequeño está deprimido o padece alguna otra enfermedad mental y/o ha intentado suicidarse.

-- Sentirse humillado: Se ha demostrado que el rechazo y la humillación social, no solo provocan sufrimiento sino un dolor a nivel físico ya que esta sensación comparte los mismos circuitos cerebrales que el dolor. La humillación ya resulta difícil de sobrellevar para un adulto, por lo que para un niño puede ser una herida atroz

-- Terrorismo: Un menor que presencia un atentado terrorista o escucha comentarios sobre alguno de ellos, especialmente cuando este se produce en un lugar donde el niño cree que debería ser seguro. El niño podría experimentar un estrés aún mayor si hay niños de su entorno que resultan heridos o mueren.

-- Huida de casa como refugiado: Un niño es alejado de su hogar, frecuentemente después de haber sido víctima de actos violentos o si siente un miedo intenso de ser dañado.




Síntomas de traumas infantiles

Hay momentos en los que nuestros hijos se pueden comportar de forma que no entendemos. Si dura poco tiempo, no deberíamos darle importancia pero si se repite el comportamiento o se dan varios de estos síntomas con frecuencia, lo recomendable sería pedir ayuda cuanto antes.

Síntomas emocionales y psicológicos de trauma:

-- Enfado, irritabilidad y cambios de humor que se ven en tu hijo cada día.

-- Ves a tu hijo triste y sin esperanza.

-- Cuando observas y le notas confuso o que tiene dificultades para concentrarse.

-- Muestra ansiedad y nerviosismo.

-- Se le nota con miedo y así lo expresa. 

-- Los síntomas más físicos se hacen notar cuando el menor tiene insomnio, pesadillas o dificultades para dormir.

¿Has pasado por alguna situación traumática? ¿Conoces a alguien que se haya sentido así?

Hasta el próximo día!

lunes, 19 de junio de 2017

Eyaculación precoz

La eyaculación precoz es el problema sexual más frecuente en los hombres, sin embargo, son muy pocos los que lo confiesan al médico. Un error muy habitual ya que la eyaculación precoz tiene solución siempre que sea con la ayuda de un profesional.


La eyaculación precoz es la eyaculación sin control y prematura, que se produce con una mínima estimulación sexual e imposibilita seguir con el acto sexual para satisfacerse a sí mismo y a la pareja.

Existen dos tipos: la primaria, cuando ha estado presente a lo largo de la vida sexual del hombre y la secundaria, que aparece relacionada con la disfunción eréctil y se soluciona tratando estos problemas de erección.




Síntomas de la eyaculación precoz

- La eyaculación que se produce sin control antes de lo que uno mismo o su pareja quisiera.

- La eyaculación que siempre o casi siempre se produce dentro de un minuto de la penetración vaginal.

- La incapacidad para retrasar la eyaculación en todas o en casi todas las penetraciones vaginales.

- Consecuencias personales negativas, como el estrés, la frustración o la evitación de la intimidad sexual.



¿Qué lo causa?

La ansiedad es una de las principales causas de eyaculación precoz. Un alto nivel de estrés o nerviosismo, la frustración o la vergüenza pueden tener como consecuencia que el hombre pierda el control durante el coito.

- Causas biológicas: a nivel neurológico, se cree que este trastorno se produce por una alteración en la sensibilidad de los receptores cerebrales de la serotonina. De hecho, en la eyaculación precoz primaria se reconoce que puede existir un trastorno genético que altera esta sensibilidad de los receptores de serotonina.

- Relaciones sexuales infrecuentes: existe una mayor tendencia a ser eyaculadores precoces aquellos hombres que tienen relaciones sexuales con frecuencia.

- Algunos trastornos como la depresión, el trastorno bipolar o el estrés postraumático también pueden contarse entre las causas de la eyaculación precoz.

- Infecciones de la vía urinaria o de la próstata. La prostatitis crónica es causa, en muchas ocasiones, de disfunciones sexuales.

- El consumo de alcohol y el tabaquismo crónico pueden originar también disfunción eréctil.

- Los fármacos y las drogas como la cocaína, marihuana, diuréticos, antihipertensivos y digoxina se relacionan habitualmente con este problema.

- Trastornos neurológicos: neurosífilis, esclerosis medular y neuropatías.

- Trastornos hormonales: defectos en la tiroides y las glándulas suprarrenales. 




Dependiendo de la causa que lo genere, podemos diferenciar tres tipos de eyaculación precoz:

Eyaculación Precoz Psicológica

La tensión y el nerviosismo provocan que el hombre eyacule, ya sea porque se trata de un nuevo encuentro sexual o por haber fallado en casos anteriores.

Esta situación aumenta el estado de ansiedad provocando eyacular de forma precoz nuevamente, pudiendo entrar en un cículo vicioso.


Eyaculación Precoz Orgánica

Esta eyaculación se produce debido a la hipersensibilidad que el hombre presenta en el glande que hace que sienta más de lo normal y, por tanto, eyacule de forma precoz.

Aprendizaje defectuoso

La causa, en este caso, es la falta de aprendizaje del control eyaculatorio. El hombre aprendió a eyacular sin apenas estimulación sexual, transformándolo en un hábito que ha repetido siempre. Es difícil abandonarlo sin la ayuda de un médico experto. 

¿Tienes eyaculación precoz? ¿Tu pareja lo tiene? ¿Cómo manejáis esta situación o que soluciones habéis probado? Cuéntanos tu experiencia que seguro va a ayudar a otras personas.


Hasta el próximo día!

lunes, 12 de junio de 2017

Culpa por la enfermedad de mi hijo/a

¿Habré hecho algo mal? ¿En qué me habré equivocado? ¿Tendrá algo que ver mi conducta o estado de ánimo durante el embarazo? 

Estas son algunas de las preguntas que muchos padres de un niño con alguna enfermedad o trastorno, se plantean tras el nacimiento o tras el diagnóstico de la patología.

No obstante, el primer paso tras este diagnóstico debe ser progresivamente aceptarlo y darse cuenta de que no es culpa de nadie.

La enfermedad de un niño suele afectar a toda la familia pero principalmente a los padresSi es grave, crónica o deja secuelas, supone un gran impacto emocional para todos los miembros de la familia. Si es leve, también puede causar estrés y angustia





Ante la enfermedad o trastorno de un hijo/a, es normal tener sentimientos de dolor, angustia, ansiedad, rabia, impotencia, miedo, y también, es normal sentir alegría en ocasiones, aunque el pequeño/a esté enfermo. Debes cambiar el foco y también alegrarte por sus avances como por ejemplo, que hoy haya comido bien, porque ahora está contento y darle lo mejor de ti.  

Es muy saludable permitirte sentir y expresar todos los sentimientos que tengas. Busca el momento y la mejor manera de expresarlos y gestionarlos. Permítete llorar, reír, decir lo que sientes. Los sentimientos reprimidos son como una “olla a presión” o una “bomba de relojería” que puede estallar en cualquier momento. Necesitas un gran consumo de energía para mantenerlos ocultos. Esta energía será mucho mejor aprovechada para hacer frente a la situación.


¿Es mi culpa que mi hijo/a esté enfermo?

Hace poco en la consulta escuché cómo una madre, me relataba la agonía por la que estaba pasando en el hospital con su hijo, y como se confesaba culpable de la enfermedad porque consideraba que le había dado demasiada carne y qué ese era el motivo que le iba a llevar a morir. El comentario me dejó perpleja, ya que, ella había recibido toda la información por parte de los médicos de cuál era el motivo de la enfermedad de su hijo y, a pesar de eso, no le servía. Ella no sólo veía morir a su hijo sino que se sentía partícipe de esa muerte. Era completamente absurdo su dolor extra. Pero la culpa no suele atender a la razón. ¿Cómo se le había metido aquella maldita idea en la cabeza de aquella mujer?

El sentimiento de culpa es devastador. Puede deshacer la vida de una persona, y atormentarla durante muchos años, o el resto de su existencia, convirtiéndose en una carga insoportable.

El origen de la culpa puede ser algo que hicimos, o que dejamos de hacer, o con mucha frecuencia una interpretación de los hechos que nos lleva a sentirnos culpables cuando en la realidad tenemos pruebas objetivas de que no lo somos. 

Las personas, para sentirnos seguros, necesitamos relaciones de causa-efecto. Ahí están. Por eso, cuando aparece la enfermedad (inevitable condición asociada al hecho de ser humanos), y más si es grave, la consiguiente pregunta es: ¿qué he hecho mal?, o bien, ¿qué han hecho otros mal?

Y ahí es cuando aparece el sentimiento de culpa. Este sentimiento de culpa del familiar, afecta también a la persona enferma. El enfermo, que ya tiene bastante con lo suyo, puede experimentar la carga de sentirse culpable por el estado de ánimo de su madre, padre, hermano, etc, o de que se lo hagan sentir quienes le rodean.






¿Qué puedo hacer para dejar atrás la autoculpa?

Cuando hacemos algo que daña o perjudica a otra persona nos sentimos culpables. Nos arrepentimos y sentimos remordimientos, nos gustaría poder volver atrás para actuar de otra manera, pero ya es tarde. Pero en el caso que estamos hablando esa culpa es sin haber hecho nada la persona, es una culpa irracional

Por mucho que nos atormentemos, de nada sirve; así que no sigas preguntándote “¿y si…?”. Porque, en este caso, no tenías ningún control en la situación. 

Lo importante ahora es ver cómo haremos para calmar el sentimiento de malestar, el dolor que ese hecho nos está generando.

Pongamos por caso a Sofía. Se encuentra embarazada y en la última ecografía su ginecólogo ve que el corazón del bebé no late, ha fallecido. 

Tras esta noticia, Sofía empieza a preguntarse que algo que ha hecho ella ha sido la causa de la muerte, el sentimiento de culpa le oprime hasta casi dejarla sin respiración: el dolor que esto le supone es incalculable.

Empieza a preguntarse que si se hubiera dado cuenta antes no habría pasado, empieza a darle vueltas a todo lo que han pasado los días previos, que ha comido y empieza a pensar que ha hecho mal para que sucediera lo peor. 





Ahí está la clave para dejar de sentirse mal, en dejar de buscar respuestas en uno mismo y perdonarse.

En estos casos nos conviene fomentar los pensamientos que nos ayuden a aprender de la experiencia y asumir la situación sin que ello suponga vivir con el dolor toda la vida.

La enfermedad no es culpa de nadie. Sucede y punto. Si no enfermáramos no seríamos humanos. Cierto que hay hábitos y circunstancias que favorecen la aparición de determinadas patologías, pero no hay ecuaciones ni fórmulas, hay probabilidades

¿Conoces a alguna persona en esta situación? ¿Has tenido la mala suerte de vivir esta situación? Cuéntanos tu experiencia, ya que, puede ayudar a otros padres que pueden estar pasando por lo mismo. 

Hasta el próximo día!

lunes, 5 de junio de 2017

¿Porque somos infieles?

Las parejas son una de las formas más básicas de la sociedad. En ella, los dos miembros establecen reglas de convivencia que se espera que sean respetadas y cumplidas por la otra persona que la compone.

La manera de consolidar una relación, basándose en la atracción y el cortejo, lleva a la necesidad de tratar de conservarla, para evitar la pérdida y la ruptura.

Así, para mantener la relación y que no se deteriore, los que la conforman intentan mostrar amabilidad, compatibilidad, confianza, fidelidad, tener expectativas comunes, un buen nivel de comunicación, ser buenos amantes, ser atractivos, así como ser buenos educadores y cuidadores de los hijos. Al mismo tiempo, tratan de cuidar la economía y compartir las tareas favorables para la pareja o para la familia en general .




Esta filosofía de mantener la relación, no siempre es reciproca en las parejas, lo que lleva a la ruptura o en otros casos a la infidelidad

Algunas de las causas más comunes que llevan a la ruptura de una relación de pareja son: la falta de atención al cónyuge, el descuido que se tiene por los hijos, el maltrato, el rechazo, las discusiones, las peleas, los límites excesivos, las agresiones, la traición, el engaño, la mentira y la infidelidad, que es una conducta cada vez más habitual.

La infidelidad es una conducta generada por parte de una de las personas de la pareja, por la cual se rompen dos de los pilares fundamentales de una relación, la fidelidad y la confianza.


¿Qué es ser infiel?

El concepto de infidelidad no ha cambiado en absoluto con la llegada de Internet. Ser infiel, es simplemente, romper la confianza de la pareja cuando se mantienen secretos externos. En definitiva, somos infieles a nuestra pareja cuando le mentimos de forma consciente y a sabiendas de que nuestro comportamiento no es el correcto.

Actualmente, con la cantidad de redes sociales y app para conocer a otras personas se ha disparado la posibilidad de ser infiel. De hecho, hay portales de internet específicos para este menester con multitud de usuarios de todos el mundo. Un ejemplo de esto es el portal Gleeden para buscar amante. 


¿Cuáles son los principales motivos que llevan a la infidelidad?

Muchas son las causas que pueden llevar a una persona a ser infiel, vamos a ver algunas de ellas:

Vacío emocional o carencias afectivasEn un estudio de la Universidad de México han descubierto que ambos sexos mencionan que las necesidades o carencias se les han presentado en las áreas emocional y sentimental, como falta de amor y atención. Consideran que estos son dos aspectos fundamentales de la relación de pareja, ya que, la pareja se basa en la unión afectiva con la persona elegida, la misma que brinda equilibrio mediante la comunicación, un proyecto de vida en común, la convivencia, y esto, al no darse de forma fluida y favorable, se recurre a la búsqueda de una persona que pueda cubrir esta necesidad de cercanía afectiva o emocional

No creer en la monogamia. La persona infiel nunca ha tenido la intención de ser monógamo. A pesar de haberse casado o haber aceptado un compromiso. Nunca ha querido tener sexo sólo con su pareja. El matrimonio o unión, para él o ella, sería sólo es un sacrificio hecho para mantener en el tiempo una relación que consideran satisfactoria. 




Creer que el amor ha desaparecido. La persona infiel percibe erróneamente que el amor se ha acabado en la relación o ya no estar enamorado, porque ya no se da la intensidad sexual y romántica propia de los primeros pasos en una relación. 

Sentirse inseguro. El/la infiel se siente en inferioridad de condiciones respecto a su pareja: más viejo/a, más feo/a, con menos dinero… Así,  la infidelidad le sirve para reafirmar su valor en el mercado amoroso, subir la autoestima al considerarse deseable.

El aburrimiento. Aunque la relación en términos generales sea satisfactoria y proporcione bienestar, en algún momento simplemente una de las partes se aburre y quiere probar algo especial y/ nuevo.

La venganza. Algunas personas son infieles y engañan sólo como venganza por algún comportamiento de su pareja que consideran injusto. Quizás como sospecha de una infidelidad de la otra parte, antes de comunicar nada, preferimos ser nosotros también infieles.

¿Has sido infiel alguna vez? ¿Cuáles fueron tus motivos para serlo? Puedes contar tu testimonio de forma anónima y así ayudar a otras personas a entenderlo. 

Hasta la próxima semana!